Soluciones para cabellos quebradizos

El pelo se compone de una capa exterior protectora conocida como cutícula y una capa interior esponjosa llamada corteza. La flexibilidad de una hebra de cabello se debe en parte al nivel de humedad de la corteza. Si la cutícula de una hebra está dañada, la humedad se evapora también en la corteza, generando cabello quebradizo. El cabello quebradizo es más propenso a fracturas y roturas. La única solución permanente para detener la rotura del cabello es el cuidado del mismo de una manera que cause el menor daño posible a la cutícula.

Evita el calor

Si te encuentras combatiendo un cabello quebradizo, una de las primeras soluciones es reducir al mínimo el peinado con calor. Si es posible, lo mejor es evitar absolutamente el calor. El alto calor de los secadores de pelo y planchas o rizadores hacen un gran daño a la capa de la cutícula de tu cabello cada vez que los usas, destruyéndola poco a poco. Esto debilita la capa de cutícula, por lo que es más fácil que luego el cabello se rompa. Minimiza el uso de calor para el peinado ya que esto puede ayudar a prevenir la rotura de los mechones que ya están debilitados.

Acondicionadores reconstructivos con proteínas

Los mechones de cabello están hechos de células ciliadas muertas que se han sometido a un proceso de queratinización. Debido a que los mechones están muertos, es imposible repararlos de forma permanente si están dañados. Sin embargo, puedes utilizar acondicionadores especializados con proteínas para reconstruir temporalmente tu pelo. Los acondicionadores se aplican por lo general usando mucho calor, lo cual ayuda a las proteínas a entrar en el pelo, rellenando las áreas rotas en la capa de la cutícula. Esto fortalece temporalmente la hebra de cabello, minimizando la rotura. Los acondicionadores son especialmente importantes si coloreas tu pelo, ya que el tinte de pelo y oxigenación pueden ser una causa de los problemas de cabello.

Recortes

La única solución permanente al cabello quebradizo es cortar los mechones dañados. Dependiendo de cuán dañado esté el cabello, puedes requerir un corte de pelo importante o no. Si el daño es menor, o si no estás dispuesto a perder tu longitud de pelo, puede deshacerte de los daños en pequeñas partes, hasta que tu cabello sane de nuevo. Trata de recortar hasta 1/2 pulgada (1,25 cm) cada cuatro a seis semanas. Esto te permitirá mantener la longitud actual, recortándolo según la edad del cabello dañado, lo que ganarás nuevamente cuando este vuelva a crecer.

Cuidados de protección

Aunque el cabello sano tiene una gran resistencia, el pelo largo es viejo y más frágil. Por otra parte, el pelo rizado o químicamente procesado es generalmente más frágil que el pelo lacio. Los métodos de cuidado y protección del cabello ayudan a evitar la aplicación de un estrés innecesario a tu pelo, lo que evita daños a la cutícula. Siempre desenreda tu cabello con un peine de dientes anchos. Divide el cabello en secciones pequeñas y comienza en la parte inferior del cabello, peinando suavemente los enredos de las puntas y llegando hasta el cuero cabelludo. Usa un cepillo de cerdas suaves para distribuir el aceite por todo el cabello, cepíllalo suavemente y por un período de tiempo corto. Lava y acondiciona el pelo regularmente con un champú hidratante y acondicionador, y además aplica tratamientos de acondicionamiento profundo con proteínas regularmente. Puedes considerar el uso de peinados de protección como peinados de salón y trenzas sueltas para proteger tu cabello en condiciones ambientales que lo puedan llegar a dañar.

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Escrito por shauntelle hamlett | Traducido por sebastian castro