Solución de limpieza segura para juguetes de bebé

Ya que todos los juguetes de tu bebé terminarán en su boca en algún momento, es necesario utilizar una solución de limpieza segura para limpiar y desinfectar los juguetes regularmente. La solución correcta será lo suficientemente fuerte como para combatir los gérmenes y la acumulación de suciedad, y a la vez lo suficientemente segura para usarla en superficies que toquen esos pequeños dedos. La limpieza regular ayudará a mantener tu bebé sano y evitar que gérmenes, bacterias y moho crezcan en la superficie de los juguetes.

Limpieza

La limpieza regular de los juguetes elimina las huellas digitales sucias de tu hijo, la baba, las partículas de comida, los gérmenes y cualquier otra materia. Los juguetes de plástico deben lavarse con un cepillo de cerdas, jabón y agua caliente suave. El jabón regular es muy bueno, no hay necesidad de ir a la clase antibacterial. Enjuaga los juguetes a fondo con agua tibia y deja secar al aire libre. Para limpiar metal o juguetes de madera, lava la superficie con un paño humedecido en agua jabonosa y escurrido. Limpia con otro paño húmedo sumergido únicamente en agua. Los juguetes de tela, como los osos de peluche y la ropa para muñecas, se deben pasar a través de la lavadora con agua caliente y jabón para la ropa común.

Desinfección

Después de lavar los juguetes es necesario esterilizarlos. Puedes desinfectar los juguetes de plástico mediante el uso de una solución de agua con lejía diluida. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, debe añadirse un cuarto de taza de lejía a cada galón de agua fría (no caliente). Basta con sumergir los juguetes de plástico lavados en la solución y dejar en remojo durante cinco minutos. Lava los juguetes con agua tibia y deja que se sequen al aire libre. Para desinfectar metal o juguetes de madera, rocía una solución de agua con lejía en la superficie y simplemente deja que seque al aire libre. Para ello, mezcla 1 cucharada de cloro con 1 galón de agua fresca en una botella con atomizador. Los juguetes de tela se desinfectan cuando pasan por el ciclo de secado.

Frecuencia

A pesar de que deseas mantener a tu bebé lo más limpio, seguro y saludable posible, no es necesario limpiar sus juguetes todos los días. Cuando notes que los juguetes están visiblemente sucios, lávalos. Si tu pequeño se está recuperando de una enfermedad, limpia y desinfecta sus juguetes para que no se enferme de nuevo. Desinfectar los juguetes después de jugar con otros niños también es una buena idea. Aparte de eso, la limpieza y desinfección cada dos o cuatro semanas debería ser suficiente. Sin embargo, si los juguetes se comparten entre varios niños, como en un centro de cuidado de niños, los juguetes deben lavarse y desinfectarse semanalmente, de acuerdo con la Escuela Pública de Maryland. Cada vez que desinfectes con una solución de agua con lejía, debes mezclar un nuevo lote, ya que la solución pierde rápidamente su potencia.

Alternativas

Puedes utilizar otros métodos para limpiar y desinfectar los juguetes de tu hijo. El vinagre blanco puede utilizarse para limpiar y desinfectar los juguetes. El vinagre es un desinfectante seguro y respetuoso del medio ambiente que mata la mayoría de los hongos, las bacterias y los gérmenes debido a sus altos niveles de acidez. Para usar vinagre sin diluir directamente sobre los juguetes de plástico para eliminar los gérmenes, añade un chorrito de vinagre a la mezcla de agua jabonosa o mezcla una solución de 1/4 taza de bicarbonato de sodio, 1 cucharada de detergente líquido y suficiente vinagre para formar una pasta. Estas soluciones pueden ayudar a limpiar y fregar la suciedad de los juguetes. Sólo asegúrate de enjuagar bien con agua y secar al aire libre antes de darle los juguetes al niño. Nunca debes mezclar lejía y vinagre juntos porque eso crea gases tóxicos. También puedes desinfectar juguetes de plástico pequeños colocándolos en el estante superior del lavavajillas y poniéndolo en funcionamiento en un lavado y ciclo de secado normal.

Más galerías de fotos



Escrito por susan revermann | Traducido por andrea galdames