¿Por qué el sodio incrementa la presión sanguínea?

El sodio es uno de los minerales más importantes en el cuerpo. Los riñones lo usan para mantener el equilibrio apropiado de agua y electrolitos (sustancias químicas como el sodio y potasio) y es crítico para la retención de líquidos. Pero esta misma característica puede provocar problemas con la presión arterial.

El agua y el sodio en el cuerpo

De acuerdo con "Fluid and Electrolyte Balance: Nursing Considerations", de Norma Metheny, el cuerpo humano masculino tiene aproximadamente el 60% de agua de su peso; las mujeres tienen un porcentaje ligeramente menor porque tienen más grasa corporal. Esta agua es tanto extracelular (fuera de las células corporales) como intracelular (dentro de la célula). El cuerpo humano debe tener agua, pero demasiada agua es tan mala para el cuerpo como tener muy poca, y los riñones usan los electrolitos como el sodio, potasio y cloro para mantener el equilibrio. El agua se mueve a través de la membrana celular hacia el lado que tiene mayor concentración de sodio; cada riñón tiene un sistema de filtración en el que el agua y los electrolitos pasan hacia adelante y hacia atrás de las membranas celulares. Los productos de desecho y el exceso de agua son filtrados del cuerpo y excretados en la orina, mientras que el sodio necesario para las funciones corporales regresa al torrente sanguíneo. Aunque el proceso completo es mucho más complejo que lo que se describió, la explicación simple es que un aumento de sodio en el cuerpo puede significar un incremento de agua tanto dentro de las células como circulando en los vasos sanguíneos, y esa agua es la que provoca un incremento en la presión sanguínea.

El sodio y la presión sanguínea

Los humanos ingieren sodio al consumir sal en los alimentos y ocasionalmente los medicamentos. La mayoría de las personas simplemente excretan el exceso de sodio en la orina y también lo perdemos junto con agua a través de la transpiración. Pero aproximadamente el 20% de la población tiene una característica genética que provoca una retención de sodio, lo que da como resultado retención de agua y puede incrementar la presión sanguínea. Comer sal también hace que las personas tengan sed, lo que significa que tienden a beber más y esto hace que la situación sea peor. Demasiada sal mantiene la cantidad de líquido circulando en el cuerpo mucho más alta de lo que debería ser, lo que significa que la presión aumenta sobre las paredes del vaso sanguíneo. Las paredes se hacen más gruesas y se estrechan por la presión alta continua y el corazón debe bombear más fuerte para poder mover los fluidos. Este incremento en el trabajo hace más grande al músculo cardíaco e incrementa la fuerza de cada contracción; entre mayor sea la presión más daño hay a los vasos sanguíneos y el sistema de filtración en los riñones y se eleva la presión arterial.

¿Cuánta sal?

De acuerdo con la American Association of Kidney Patients, disminuir el uso de sal significa disminuir la presión sanguínea. La asociación recomienda menos de 5g (5,000mg) de sal diariamente. De acuerdo con la Cleveland Clinic, se debe restringir la sal a no más de 1,500 mg, lo que es considerablemente menos (esta recomendación se originó con la American Heart Association). Una cucharada pequeña de sal contiene aproximadamente 2,400 mg de sodio. Los alimentos como el tocino, las salchichas, las sopas enlatadas, los alimentos de refrigerio y los encurtidos tienden a tener un mayor contenido de sal; la Cleveland Clinic recomienda que no los consumas si tienes presión sanguínea alta.

Consideraciones y advertencias

La presión sanguínea alta es una condición potencialmente seria y puede necesitar medicamento, al igual que cambios en la dieta. Aunque disminuir la cantidad de sal en la dieta puede ser útil, si piensas o sabes que tienes la presión sanguínea alta, siempre acude con un profesional del cuidado de la salud.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por laura de alba