Cómo sobrevivir a un niño pequeño melindroso con la comida

Mientras que las comidas son un buen momento para que una familia se una, un niño exigente puede causar tensión en torno a la mesa. Un comensal caprichoso podría rechazar de pronto sus comidas favoritas, saltar en su asiento, escupir la comida o completamente negarse a comer cualquier cosa. Estos comportamientos vienen con la infancia, un momento en que los niños pequeños están explorando las preferencias de alimentos, de acuerdo con la American Academy of Pediatrics. Si él está ejerciendo su independencia o simplemente no tiene hambre, aprender a manejar a un melindroso con la comida hace que las comidas sean más agradables para todos.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Prepárate mentalmente para la conducta alimentaria exigente antes de que comience la hora de comer. Recuérdate no engancharte en una lucha de poder con tu niño, en cambio permítele tomar la iniciativa con su alimentación.

  2. Sirve a tu niño una variedad de alimentos saludables que sean seguros para las bocas jóvenes. Si tiene acceso a alimentos nutritivos, finalmente va a comer cuando tenga hambre. Evita los alimentos duros, como verduras crudas o nueces y los riesgos de asfixia, como las uvas, que pueden alojarse en la tráquea.

  3. Fomenta la independencia al permitir que tu niño llene su plato o arme su comida. Por ejemplo, permítele apilar la carne y el queso en el sándwich y recoger sus zanahorias cocidas. Comer con los dedos también fomenta una alimentación independiente. La AAP recomienda alimentos no más grandes de una pulgada para prevenir la asfixia.

  4. Permite que tu niño juegue con su comida si eso le ayuda a comer mejor. Déjalo pretender que sus judías (green beans) son peces. Utiliza su carácter lúdico para animarle a comer. Dí, "¿Puedes hacer que esas judías naden en tu barriga?".

  5. Añade alimentos ricos en calorías saludables para darle más nutrientes a tu hijo cuando no come mucho. AskDrSears sugiere aguacates (avocado), mantequilla de maní, arroz integral, queso, huevos, pescado y yogur como algunos alimentos ricos en nutrientes. Te sentirás mejor sabiendo que tu hijo está recibiendo calorías saludables en la pequeña cantidad de comida que puedes hacer que coma.

  6. Amplía tu mirada a toda la semana en lugar de a un solo día para asegurarte de que tu niño melindroso está comiendo lo suficiente. Por ejemplo, tal vez no coma mucho un día pero al día siguiente podría compensar comiendo para la cena casi tanto como tú.

  7. Habla con tu pediatra si te preocupa lo caprichoso que es tu hijo para comer. El médico puede decirte si tu hijo está aumentando de peso adecuadamente y darte los nutrientes que necesite.

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Escrito por shelley frost | Traducido por sofía bottinelli