Sobrevivir a la adolescencia

Debido a que los años de la adolescencia a menudo se caracterizan por una ráfaga de emociones, preguntas y perspectivas cambiadas, a menudo lo mejor que un padre puede esperar es la mera supervivencia. Pero puedes hacer de este tiempo un momento de gran entusiasmo para tu familia, empleando excelentes habilidades de comunicación y una piel gruesa. La adolescencia puede ser confusa y frustrante, pero también puede ser emocionante y puede poner a prueba los límites de tu capacidad de ser padre.

Mejorar la comunicación

Las habilidades de comunicación te ayudarán a mantenerte a flote durante la tormentosa adolescencia. A pesar de la actitud hostil que tu adolescente pueda tener contigo, él quiere que le hagas preguntas y que te intereses por su vida. Lo que es más, una buena comunicación puede alertarte de posibles problemas, como el acoso y el abuso de sustancias. A través de preguntas que requieran más que un sí o un no y hablando con tu hijo en un entorno informal, el automóvil es un lugar excelente para una charla, puedes aprender sobre la vida, los amigos, las esperanzas, preocupaciones y sentimientos de tu hijo. KidsHealth, una división de Nemours Foundation, señala que cuanto antes hagas de la comunicación un hábito, más probable será que esta continúe a medida que tu niño crezca.

Pasar tiempo juntos

Encontrar tiempo para estar juntos puede ser difícil, especialmente cuando tu hijo tiene la escuela, los amigos, las actividades extraescolares y el momento de la computadora en el cerebro. Pero asegurarte de que ambos tengan algún tiempo juntos cada día puede darle un comportamiento sólido. Ponte como meta comer juntos todas las noches. Si eso parece desalentador, empieza sólo con una comida de fin de semana o unas cuantas comidas por semana, sugiere Kim Leon de South Dakota State University Extension Service. Aprovechar ese momento para volver a conectarse, hablar y disfrutar entre ustedes los mantendrá a ambos muy cerca.

Elige tus batallas

Los adolescentes son excelentes en filtrar el ruido no deseado, lo que significa que podrías ser el único en sintonía. Como padre de un adolescente, sobrevivirás mejor a las aguas agitadas cuando decidas cuándo intervenir y cuándo no. Regañarlo por la música, el estilo de vestir o la apariencia podría no ser tan importante como hablar con tu hijo acerca de cómo elegir buenos amigos u obedecer las leyes. Al elegir tus batallas sabiamente, tu consejo, asesoramiento y reglas serán más potentes cuando realmente cuenten.

Sé consistente

Es tu trabajo como padre proporcionarle a tu hijo las reglas y límites consistentes, junto con las consecuencias, a seguir. Aunque el adolescente podría intentar debilitarte con argumentos agotadores o lloriqueos, ser consistente significa que los dos estén al tanto de lo que se espera y de lo que sucede si tu hijo no cumple las expectativas. A pesar de que está bien para discutir cambios en las reglas, tener una conversación tranquila sobre la ampliación del toque de queda ayuda al adolescente a sentirse escuchado; permanecer consistente con las reglas y las consecuencias para tu hijo puede anticipar tus reacciones.

No lo tomes como algo personal

Las emociones de tu hijo con frecuencia son volátiles y extremas, así que no lo tomes como algo personal durante una discusión. Tu hijo podría incluso decir palabras que no quiere decir cuando ambos están en una discusión acalorada, así que da un paso atrás y recuerda que tu hijo está experimentando cambios sociales, emocionales y físicos pueden hacerlo sentir fuera de control. La mayor parte de sus palabras sólo están destinadas a crear una reacción y no deben ser tomadas en serio.

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Escrito por kay ireland | Traducido por rafael ernesto díaz