Síntomas de un vello enterrado e infectado

Al rasurarte, usualmente es para verte más limpio y atractivo. Si eres propenso a desarrollar vellos enterrados, este acto de arreglarte puede provocar vergüenza e incomodidad. Los vellos enterrados comienza cuando los pequeños bolsillos que aojan cada vello se irritan por la fricción, los bloqueos o el afeitado, a lo que se suman las bacterias. Estos bolsillo de piel, llamados folículos, se inflaman y el vello queda atorado dentro del bolsillo en lugar de crecer hacia el exterior.

Calor, enrojecimiento y dolor al tacto

El término médico para los vellos enterrados es "foliculitis", que significa inflamación del folículo. La "flamación" en inflamación es una buena forma de recordar que ésta hace que el área se sienta caliente, enrojecida y cause dolor al contacto. La inflamación usualmente se mantiene alrededor del folículo irritado. Sin embargo, puede extenderse si varios folículos son afectados. Esto es usual en áreas que se afeitan; la cara, las piernas y el área genital. Los vellos enterrados son comunes en las personas con vello rizado, pues el vello puede rizarse y crecer hacia el folículo.

Picazón y dolor

La picazón puede aparecer antes, durante o después de la inflamación. Esto es más aparente en las áreas donde la ropa causa fricción, como los genitales y los muslos. Los vellos enterrados también pueden ser dolorosos, especialmente si el área está irritada por la fricción y los folículos están infectados.

Salpullido y pus

Las bacterias normalmente halladas en la piel puede desarrollarse en las área irritadas por los vellos enterrados. Cuando esto pasa, las señales de infección suelen aparecer. Los vellos enterrados pueden empujar la piel y producir granos. Quizás veas el vello a través de la capa superior de la piel o tan sólo sientas la textura elevada. Los granos pueden llenarse con pus debido a que tu cuerpo combatirá las bacterias invasoras. Mucha gente llama a este tipo de salpullido "irritación por afeitarse".

Tratamiento y consulta con el médico

Si tienes vellos enterrados, evita tocar y rascar el área. Mantén tu piel hidratada para aliviar la incomodidad, aunque esto no evitará que los vellos enterrados aparezcan. Usar ropa holgada ayudará a evitar la irritación producida por un vello enterrado y evitará que se desarrollen. Usa un trapo para bañarse y navajas si debes afeitarte. Llama inmediatamente a tu médico si desarrollas fiebre o notas que el enrojecimiento y la irritación se extienden más allá del área afectada. Programa una cita con tu médico si los síntomas empeoran, regresan con frecuencia o duran más de 2 o 3 días. Es posible que el médico deba quitar el vello con herramientas esterilizadas o medicinas recetadas. Quizá recomiende que dejes de afeitarte por varios meses.

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Escrito por dawn runge | Traducido por eduardo moguel