Los síntomas de la sobrestimulación en un niño

Los niños pequeños comienzan a tener control sobre sus habilidades para reaccionar al estímulo del ambiente. Ellos aprenden a excluir cosas en una forma en la que no podían siendo bebés. Sin embargo, estas habilidades aun son nuevas para ellos y pueden estar sobrestimulados después de un largo día o al estar junto a muchas personas o al experimentar demasiadas emociones. Busca señales de sobrestimulación en tu hijo y ayúdalo a encontrar un espacio para calmarse y relajarse cuando comience a mostrarse inquieto.

Evitar el contacto visual

Un niño que está demasiado estimulado comenzará a evitar el contacto visual. Esto reduce la cantidad de información que recibe. El niño podría comenzar a esquivar la mirada, colocándose cosas sobre la cabeza, gateando debajo de las mesas y rehusándose a mirar a las personas que le dirigen la palabra. Incluso si acercas al niño y lo miras de frente, podría evitar mirarte o pasar de hacer una cosa a otra sin detenerse a enfocarse en nada.

Irracionalidad

Si bien los niños de 2 y 3 años no tienen como característica entablar conversaciones muy racionales, los niños sobrestimulados serán aun menos racionales. Podría hacer peticiones inusuales, rehusarse a comer, luchar cuando lo colocan en el asiento de seguridad del automóvil y expresar emociones que no parecen corresponder a la situación. Un niño sobrestimulado podría incluso ser más agresivo en formas inusitadas.

Llanto

Aunque los niños pequeños lloran menos que los bebés, las lágrimas siguen siendo una herramienta importante de comunicación para los niños de esta edad. Cuando un niño se estresa, podría perder el acceso a sus limitadas habilidades del idioma que ha desarrollado hasta ese momento. Sentirá que es demasiado difícil formar las palabras y oraciones, recurrirá nuevamente al llanto como una forma de dejar saber que necesita atención y ayuda.

Desobediencia

Para cuando un niño llega a ésta etapa, probablemente habrá comenzado a obedecer órdenes simples y también a cooperar con las rutinas. Cuando un niño llega al punto que está sobrestimulado, podría comportarse de manera desobediente y caprichosa. La desobediencia suele ser una manera de luchar por el control cuando comienzan a sentir que lo pierden. Traspasará los limites como una forma de expresar lo abrumado que se siente.

Berrinches

Cuando un niño no es capaz de lidiar con todo lo que le sucede, no es extraño que tenga lo que los padres llaman un "berrinche". Ésto puede suceder de diferentes maneras según el niño y puede incluir gritos, llanto, tirarse al piso, ser agresivos y lanzar cosas. Por lo general se combinan todos los síntomas previamente mencionados en un intento mayor por obtener atención y ayuda.

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Escrito por bridgette redman | Traducido por mariajose mansilla