Síntomas de lesión a los meniscos

Una lesión a los meniscos, a veces llamada cartílago desgarrado de la rodilla, es una lesión común en el tejido fibroso en la rodilla, en el cual se rasga este cartílago protector que actúa como un amortiguador entre el muslo y la tibia. Esto puede ocurrir con una repentina e incómoda torsión de la rodilla. Según la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos (AAOS, por sus siglas en inglés), los atletas que practican deportes de contacto son más susceptibles, pero esta lesión puede también ocurrir en pacientes de edad avanzada debido a la degeneración del cartílago con el tiempo. Si sospechas que tienes un menisco roto, consulta a tu médico.

Dolor

Puedes sentir un agudo, repentino y desgarrador dolor y luego dolor y sensiblidad, que empeora en los próximos dos o tres días. El sitio web de All-Sport Orthopaedic Surgery indica que el dolor será más severo cuando tuerces la rodilla o te pones en cuclillas y la sensibilidad se centrará sobre el conjunto correspondiente del menisco. Mayo Clinic.com aconseja tomar antinflamatorios, como el ibuprofeno, para aliviar el dolor en los meniscos.

Inflamación

Otro signo primario de una lesión en el menisco es la hinchazón alrededor de la rodilla. Mayo Clinic.com aconseja tratar la inflamación con el sistema de RICE, que son siglas en inglés de: descanso, hielo, compresión y elevación. Siéntate con tu pierna elevada más allá de la altura de tu corazón y usa un vendaje elástico de compresión y una bolsa de hielo durante 15 minutos a una hora cada cuatro a seis horas durante los dos primeros días, luego según sea necesario. Para evitar quemaduras, no permitas que el hielo entre directamente en contacto con tu piel.

Rigidez

La rodilla se sentirá tiesa y sin su rango normal de movimiento. Mayo Clinic.com explica que puedes tener dificultad para enderezarla y experimentar una sensación estancamiento o bloqueo, en la cual se siente como si se has bloqueado la libre circulación de la rodilla.

Sonido de clic o de estallido

En el momento en que experimentas el desgarro meniscal, puede oír un fuerte estallido. Cuando el médico examina la rodilla, también puede haber un chasquido cuando doble tu rodilla, luego la enderece y la haga girar; la AAOS señala que esta técnica, llamada la prueba de McMurray, a menudo se utiliza para ayudar a diagnosticar un desgarro meniscal.

Inestabilidad

Una lesión meniscal a menudo provoca que la rodilla sea inestable, como si estuviera cediendo o bamboleando, o no soportara el peso. La AAOS informa que aunque ciertas rupturas de meniscos deben ser reparadas quirúrgicamente para evitar que el trozo se separar y llegue a una articulación, muchas pueden ser tratadas de modo no quirúrgico, especialmente si la rodilla está estable. Consulta a tu médico para el diagnóstico.

Más galerías de fotos



Escrito por carol sarao | Traducido por paulina illanes amenábar