Los síntomas de una hernia deportiva

Si experimentas dolor después de hacer una gran atrapada en la cual tuviste que doblar tu cuerpo, puedes tener una hernia deportiva. También conocida como pubalgia atlética, esta lesión ocurre cuando doblas fuertemente tu cuerpo y causas un desgarre en tus oblicuos, los tendones ubicados en tu muslo superior. Aunque cualquier dolor severo tiene que ser revisado por tu médico, unos cuantos síntomas te ayudarán a determinar si tienes una hernia deportiva o de otro tipo.

Sentir el dolor

El síntoma más común de una hernia deportiva es un dolor en la ingle. En casos menores, el dolor puede empezar tan suave que puedes ignorarlo, pero en la mayoría de los casos, el dolor será severo al momento de la lesión. En ambos casos, el descanso aliviará el dolor y puedes no notar problemas cuando no participas en deportes. Cuando vuelvas al juego, el dolor también vuelve. Aunque está centrado en la ingle, el dolor por una hernia deportiva puede esparcirse hasta el abdomen y el muslo interno. Las hernias inguinales causan incomodidad en la ingle durante las actividades regulares y deportivas; las hernias hiatales raramente causan dolor.

Revisar si hay protuberancias

Aunque se le llama hernia, una hernia deportiva no produce las protuberancias indicadoras de las hernias reales. Sin embargo, si la lesión se deja sin tratar, los tendones y músculos en el área se debilitan. Esto puede resultar en una hernia inguinal donde los órganos abdominales sobresalen desde el tejido y causan una protuberancia en el área de la ingle. Debido a que las hernias hiatales ocurren cuando el estómago sobresale por el esófago, no causan protuberancias externas.

Visitar al médico

La mejor manera de determinar si tu dolor de ingle es una hernia deportiva y de tratarla apropiadamente es visitar al médico. Él te hará unas preguntas para determinar cómo se causó la lesión. Tocará el área para probar cualquier señal de hernia inguinal y para determinar dónde está ubicado el dolor. El médico también puede pedirte que hagas unos ejercicios para ver si el dolor coincide con el de una hernia deportiva. Si no está seguro, puede pedirte que te hagas unas radiografías, un MRI o escaneo de huesos.

Tratar la hernia

Una vez tu hernia deportiva sea definitivamente diagnosticada, tu médico probablemente te recomiende de 7 a 10 días de descanso, así como medicamentos anti inflamatorios y bolsas de hielo para reducir el dolor y la inflamación. Después de este periodo de descanso, puedes hacer ejercicios ligeros en casa para fortalecer el área o te pueden pedir que visites a un terapeuta físico. Si sigues las guías de tu médico y el dolor persiste, puede que necesites cirugía para reparar el daño.

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Escrito por tammie painter | Traducido por ana maría guevara