Síntomas de gota

La gota es una afección inflamatoria que genera un intenso dolor en las articulaciones. Las estimaciones varían, pero aproximadamente 3 millones de personas en Estados Unidos experimentaron gota, según se informa en un artículo publicado en mayo de 2009 en "Rheumatology" Reumatologçia). La gota se produce por la acumulación de ácido úrico que se libera por las células en el cuerpo, y también es un subproducto de la digestión de alimentos ricos en proteínas. La edad, los factores genéticos, otras condiciones de salud y algunos medicamentos pueden afectar la capacidad del cuerpo para procesar el ácido úrico. La edad avanzada, el sexo masculino, el consumo intenso de carne, el abuso de alcohol y la enfermedad renal son factores de riesgo comunes para experimentar gota.

Síntomas generales

Antes de la aparición del dolor en las articulaciones, las personas con niveles elevados de ácido úrico pueden experimentar síntomas vagos, como un poco de fiebre y la fatiga. La causa de estos síntomas no se comprende bien, pero es probable que refleje inflamación crónica debido a los niveles elevados de ácido úrico. En circunstancias normales, los riñones filtran ese ácido fuera del cuerpo. En la mayoría de las personas que son propensas a la gota, los riñones no pueden excretar el ácido úrico de manera correcta, y esto genera niveles elevados en la sangre. En pacientes que sufren de gota durante muchos años, la acumulación de ácido úrico en los riñones también puede interferir con la eliminación de ese ácido. En casos poco frecuentas, las variaciones genéticas logran que los individuos produzcan cantidades excesivas de ácido úrico, que también pueden generar gota.

Síntomas articulares y dérmicos

El dolor intenso y repentino en las articulaciones es el síntoma más común de la gota. Cuando los niveles de ácido úrido se incrementan, el ácido se acumula y forma cristales en las articulaciones, y como resultado causa dolor intenso, enrojecimiento e inflamación. En general, la artritis por gota involucra sólo una articulación por vez; el dedo gordo del piel suele ser el más afectado. Sin embargo, múltiples articulaciones, como los tobillos, las rodillas, las muñecas y los codos, pueden resultar afectados por la gota. Los cristales de ácido úrico también puede causar nódulos en la piel que tienden a formarse cerca de las articulaciones inflamadas.

Síntomas renales

A medida que el ácido úrico se acumula en los riñones, se pueden formar cálculos biliares. En muchos casos, los cálculos no causan síntomas obvios, pero en ocasiones se traducen en dolor de espalda y abdominal. El incremento de ácido úrico durante un largo período también puede causar un trastorno renal llamado nefropatía urato, que por lo general se presenta en personas que sufrieron de gota durante años. Con el paso del tiempo puede generar síntomas que disminuyen la función renal, como fatiga intensa, falta de apetito e inflamación en las piernas.

Tratamiento

Cuando el individuo experimenta un ataque agudo de gota, en general el dolor se trata con fármacos antiinflamatorios no esteroides NSAIDs por sus siglas en inglés), como naproxeno (Aleve, Naprosyn) e indometacina (Indocin). En algunos casos, otro medicamento antiinflamatorio denominado colchicina (Colcrys), se puede usar para abordar los síntomas de gota. En individuos con función renal disminuida, se pueden usar esteroides en lugar de colchicina o NSAIDs. También se recomienda reducir la ingesta de carnes y evitar el consumo de alcohol para prevenir futuros ataques de gota. Algunas personas requieren de medicamentos crónicos, como alopurinol (Zyloprim, Aloprim) o febuxostat (Uloric) para mantener los niveles de ácido úrico bajo control.

Más galerías de fotos



Escrito por niya jones | Traducido por vanesa sedeño