Síntomas de dístomo hepático humano

Los dístomos hepáticos humanos son parásitos del grupo de los trematodes. Esta infección normalmente ocurre debido al consumo de peces de agua dulce o berro crudo. Luego de la ingestión, el dístomo viaja desde el intestino hacia los conductos biliares donde maduran y viven. La infección hepática por dístomos puede ser asintomática o puede producir síntomas relacionados al sistema biliar (los conductos biliares y la vesícula). Si bien estas infecciones no son comunes en Estados Unidos, ocurren, especialmente entre las personas que han viajado a zonas del mundo donde son comunes estos parásitos.

Dolor abdominal

La infección por dístomos hepáticos puede producir dolor en la parte superior del abdomen donde se ubica el hígado. El dolor en esta zona es particularmente común en las primeras etapas de la infección, especialmente con la Fasciola hepática. El dolor se debe a que los dístomos se abren camino desde el intestino hacia el hígado. Los dístomos inmaduros cavan túneles a través de la superficie hepática, lo que causa dolor. Más adelante, una infestación masiva puede producir obstrucción episódica del sistema biliar. El dolor en la porción superior derecha del abdomen es un síntoma característico durante estos episodios.

Fiebre

La infección con dístomos hepáticos puede causar episodios de fiebre. La fiebre es más común en las primeras etapas de la infección y la temperatura puede llegar a 104° F (40° C). La fiebre también aparece cuando los dístomos obstruyen el sistema biliar.

Náuseas, vómitos y diarrea

En las infecciones por dístomos hepáticos puede haber náuseas, vómitos y diarrea. Estos síntomas son prominentes en los primeros estadios de la infección y pueden durar de semanas a meses. Los síntomas gastrointestinales normalmente disminuyen luego de la fase inicial de la infección pero pueden regresar más adelante debido a la inflamación u obstrucción del tracto biliar.

Urticaria

Las infecciones parasitarias, incluyendo aquellas que son causadas por dístomos hepáticos, pueden producir urticaria. Este síntoma es desencadenado por una respuesta inmunológica a la invasión de los parásitos. La urticaria es más común en las etapas tempranas de la enfermedad.

Malestar general

La infección por dístomos hepáticos puede causar una sensación de no sentirse bien, lo que se conoce como malestar general y es común en las primeras etapas de la infección. El malestar vuelve a aparecer más adelante si la infección crónica produce daños hepáticos permanentes.

Disminución del apetito y pérdida de peso

La infección crónica con dístomos hepáticos puede causar disminución del apetito y pérdida de peso. Estas infecciones, especialmente por Fasciola hepática, podrían causar cirrosis luego de algunos años. La pérdida de peso, la ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca del ojo) y otros signos y síntomas son comunes cuando hay cirrosis hepática.

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Escrito por dr. tina m. st. john | Traducido por paula santa cruz