Síntomas de deterioro de la cervical por artritis

La artritis es un término general que se refiere a una articulación inflamada o degenerada. La artrosis cervical, también conocida como "la espondilosis cervical" es el tipo degenerativo "desgaste y desgarre" de la artritis. La artrosis cervical es causada frecuentemente por traumatismo cervical, la mala postura, el uso excesivo y deficiencias en la dieta, aunque también se considera una condición común del envejecimiento. De acuerdo con la Arthritis Foundation, las mujeres después de los 50 años son las más afectadas por la osteoartritis que los hombres. Ésta provoca el deterioro de las articulaciones y los discos del cuello y crea una variedad de síntomas.

Rigidez de articulaciones

La rigidez articular es el síntoma temprano de la osteoartritis primaria cervical. Por esa rigidez, se forma un daño del disco intervertebral y en la espuela de hueso. La rigidez es a menudo peor al despertar y puede disiparse con bastante rapidez con las actividades diarias normales. El dolor muscular y la inflamación leve pueden acompañar a la osteoartritis en sus últimas etapas. Los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, pueden aliviar los síntomas de la artrosis cervical. La espondilosis cervical es la causa más común de disfunción de la médula entre las personas mayores de 55 años, señala Merck.

Pérdida de movilidad del cuello

Como los discos y espolones óseos, llamados "osteofitos", se deterioran más y crecen más, reduciendo la movilidad del cuello. A veces el movimiento en una sola dirección, tales como la rotación, está restringido. Una molienda leve de rotación también puede ser observado en las primeras etapas de la osteoartritis cervical. En etapas posteriores, la reducción global del movimiento del cuello se experimenta a menudo, junto con "Crujidos de huesos" más fuertes. Una persona con artrosis cervical avanzada normalmente gira todo su cuerpo para mirar algo, en lugar de sólo la cabeza.

Neuropatía

Con ejemplos más graves de artrosis cervical, los espolones óseos pellizcan o irritan los nervios espinales, traduciéndose en "radiculopatía" de cuello y provoca hormigueo o dolor punzante en uno o ambos brazos. La presión directa sobre la médula espinal, conocida como "estenosis" o "mielopatía cervical," puede causar entumecimiento o debilidad en los hombros, brazos, manos o incluso las piernas. Con la mielopatía severa, puede resultar falta global de coordinación, parálisis y pérdida de control de la vejiga o el intestino, advierte Merck.

Dolores de cabeza de origen cervical

Como las articulaciones de la columna vertebral se deterioran y los nervios espinales se irritan con la artrosis cervical, puede desarrollarse el dolor en la parte superior del cuello y en la parte posterior de la cabeza, denominado "cefalea de origen cervical". El dolor de estas cefaleas es a menudo fuerte y a veces pulsátil, pero puede llegar a ser fuerte con el movimiento de la cabeza o cuello, explica Meridel I. Gatterman, DC, en su libro "Gestión de quiropráctica de trastornos relacionados con la columna vertebral". Una vez más, los dolores de cabeza de origen cervical a menudo se alivian con medicamentos antiinflamatorios. A medida que avanza la osteoartritis, los dolores de cabeza pueden llegar a ser crónicos.

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Escrito por aironius french | Traducido por daniela laura arjones