Los síntomas del sarampión

Aunque es poco frecuente en Estados Unidos, el sarampión sigue siendo frecuente en los países en desarrollo. Esta infección altamente contagiosa y viral se propaga a través de los estornudos y la tos de una persona infectada. Las personas con sarampión son contagiosas desde el momento en que presentan fiebre hasta cerca de 4 días después de que aparezca la erupción. Los síntomas comunes del sarampión son fiebre, erupción cutánea, secreción nasal, tos, manchas en la boca e irritación de los ojos. Otros síntomas se producen si se presentan complicaciones. Los bebés, las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunológicos débiles son los más vulnerables a las complicaciones del sarampión.

Comienzo

El inicio de la enfermedad del sarampión se llama pródromo. Este es el período en que los síntomas de la enfermedad comienzan, pero antes de que aparezca la erupción. La fiebre es el primer síntoma del sarampión. Por lo general comienza como fiebre baja y aumenta gradualmente a 103 grados Farenheit o más. A medida que la fiebre avanza, surgen otros síntomas. Estos incluyen comúnmente tos, dolor de garganta, secreción nasal y ojos rojos e irritados. La irritación de los ojos a menudo provoca sensibilidad a la luz.

Manchas de Koplik

Las manchas de Koplik son pequeñas manchas rojas con manchas blanco azuladas en el centro que aparecen en la boca en la parte interior de la mejilla. Aparecen por primera vez uno o dos días antes de que se desarrollen las erupciones. Las manchas persisten durante un par de días después del brote y luego comienzan a desaparecer. Cuando las manchas de Koplik son detectados por el médico, se hace el diagnóstico del sarampión, incluso si la erupción de la piel aún no ha aparecido. Es importante ver a un médico para confirmar un diagnóstico de sarampión para que se puedan tomar medidas para prevenir la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa.

Erupciones

Por lo general comenzando en la cara, la erupción del sarampión se extiende entre 3 a 4 días, de manera descendente, desde la cabeza hacia los pies y hacia el exterior, involucrando los brazos. La erupción aparece como manchas rosadas planas, cada una con un centro elevado. Las manchas a veces se superponen. La fiebre suele aparecer mientras que la erupción aparece y disminuye a medida que la erupción comienza a desaparecer. La erupción tiene una duración de una semana y desaparece de la misma manera en la que apareció.

Síntomas del sistema digestivo

Las personas con sarampión pueden tener disminución del apetito. Las dificultades para deglutir por el dolor de garganta pueden agravar este problema. Los niños con sarampión también pueden tener diarrea. Asegurar la ingesta adecuada de líquidos es importante para las personas con sarampión ya que la fiebre aumenta la cantidad de agua perdida por el cuerpo. Los mareos al ponerse de pie, la boca seca y la disminución de la producción de orina pueden indicar deshidratación.

Otros síntomas

Algunos niños con sarampión desarrollan una infección de oído y pueden quejarse de dolor de oído. El CDC reporta que aproximadamente 1 de cada 20 personas con sarampión desarrollan neumonía como complicación de la enfermedad. Los síntomas incluyen dificultad para respirar y aumento de la tos. En aproximadamente 1 de cada 1.000 personas con sarampión, el virus se disemina al cerebro, señala CDC. Esta complicación, conocida como encefalitis, generalmente causa fiebre intermitente, dolor de cabeza, rigidez de cuello, vómitos y posiblemente convulsiones. En casos raros, se puede caer en coma, lo que puede ser fatal.

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Escrito por robin hewitt | Traducido por esteban arenas