Síndrome de la pierna inquieta en adolescentes

Aunque el síndrome de las piernas inquietas es más común en los adultos, los adolescentes no son inmunes. Esta condición neurológica hace que las personas experimenten sensaciones inusuales en las piernas, como hormigueo, gateo y picazón. Debido a estas sensaciones, la gente tiene la necesidad imperiosa de mover las piernas en un intento de hacer que las sensaciones desaparezcan. Uno de los mayores factores de riesgo de los adolescentes con RLS es el historial familiar, según la Mayo Clinic.

Factores de riesgo

Según los expertos médicos de la University of Maryland Medical Center (Centro Médico de la Universidad de Maryland), los factores de riesgo para el síndrome de piernas inquietas en los adolescentes son los antecedentes familiares y padecer el trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Los afectados por el síndrome de ambas piernas inquietas y el trastorno de hiperactividad con déficit de atención pueden tener una deficiencia de dopamina, una sustancia química del cerebro. El síndrome de las piernas inquietas comienza en los años adolescentes en aproximadamente el 40% de los pacientes, de acuerdo con el centro médico.

Síntomas

Según el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Ataques), el síndrome de las piernas inquietas promueve la necesidad de mover los brazos y las piernas, sobre todo después de que el individuo haya estado inactivo durante largos períodos. Las sensaciones son más evidentes cuando se acuesta, lo que a menudo provoca que el adolescente salga de la cama y camine. Por otra parte, los síntomas suelen empeorar por la noche y podrían ir acompañados de espasmos musculares y calambres.

Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome de piernas inquietas en los adolescentes generalmente se logra a través de la descripción del paciente de sus síntomas y su historia familiar. No hay disponible una única prueba diagnóstica definitiva para confirmar esta condición. Sin embargo, de acuerdo con los expertos del University of Maryland Medical Center (Centro Médico de la Universidad de Maryland), con frecuencia se recomiendan análisis de sangre para evaluar las reservas de hierro y descartar la anemia porque existe una fuerte correlación entre la anemia y el síndrome. También se recomiendan las pruebas de laboratorio para la enfermedad renal y la diabetes para evaluar la posibilidad de esta condición.

Tratamiento

El alivio sintomático del síndrome de piernas inquietas se puede lograr con ejercicios leves de estiramiento, tomando baños calientes y tomando medicamentos antinflamatorios de venta libre como el ibuprofeno. Aunque la aspirina es considerada como un medicamento antiinflamatorio, su uso está contraindicado en los adolescentes ya que está relacionada con el síndrome de reye, una enfermedad neurológica a menudo mortal. En ocasiones, los medicamentos anticonvulsivos, los analgésicos basados ​​en opiáceos y los relajantes musculares se prescriben en casos más avanzados del síndrome de piernas inquietas.

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Escrito por meadow milano | Traducido por sofía bottinelli