Signos y síntomas de una úlcera péptica perforada

Las úlceras pépticas son erosiones en los tejidos de los recubrimientos del tracto digestivo superior, particularmente del estómago y la primera parte del intestino delgado. Generalmente, su causa es una infección bacteriana que compromete tus defensas contra el ácido producido en el estómago. Las erosiones pueden penetrar por completo a través del estómago o de la pared del intestino, resultando en una perforación y del derrame de ácido y de otros contenidos dentro de la cavidad abdominal.

Síntomas de una úlcera péptica perforada

El primer síntoma de una úlcera péptica perforada es, por lo general, un dolor intenso y severo. La experiencia es tan drástica, que recordarás exactamente cuándo sucedió, dónde estabas, qué estabas haciendo y exactamente las palabras por quien estaba contigo o las que escuchaste en el televisor. El dolor llega a su pico máximo de inmediatamente y persiste, empeorando con el movimiento, el zarandeo, el tacto, la tos o el estornudo. También puedes desmayarte, transpirar en exceso y tener latidos rápidos.

Síntomas que pueden preceder la perforación

Si bien la perforación puede ser el primer síntoma de la úlcera péptica, con frecuencia es precedida por días o semanas de síntomas más leves. El dolor entre el esternón y el ombligo puede presentarse cuando el estómago está vacío y se alivia con antiácidos. El dolor puede ir y venir y puede empeorar por la noche. Las evacuaciones del intestino oscuras y sanguinolentas o el pasaje de lo que parecerían ser granos de café puede ser una señal de hemorragia de una úlcera péptica.

Signos de una úlcera péptica perforada

Quien tiene una úlcera péptica perforada se recuesta tranquilamente y respira de manera poco profunda. Puede lucir pálido y transpirado y lo más probable es que su frecuencia cardíaca sea rápida. El abdomen es rígido al tacto y sensible. Un golpeteo ligero en el abdomen producirá un sonido hueco, como el de un tambor. El diagnóstico puede confirmarse con una sencilla radiografía que muestre gases anómalos dentro del abdomen.

Diagnóstico erróneo

Si bien los síntomas y signos clásicos están generalmente presentes y hacen que tu médico realice un diagnóstico correcto, la úlcera péptica perforada puede confundirse con otras enfermedades inflamatorias del abdomen. En 1926, el actor Rodolfo Valentino fue erróneamente diagosticado y operado de apendicitis en lugar de su úlcera perforada. Murió de peritonitis, dándole su nombre al "síndrome de Valentino".

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Escrito por dr. c. richard patterson | Traducido por irene cudich