Signos y síntomas de la deficiencia de lisina

La lisina es un aminoácido esencial que tu organismo necesita para mantener un desarrollo y crecimiento apropiados. Los adultos deberían consumir 12 mg de lisina por kilogramo de peso corporal de manera cotidiana, a partir de suplementos o fuentes alimentarias, tales como las carnes rojas, las papas, la leche, el pescado, las legumbres y ciertos productos a base de soja. Si no obtienes suficiente lisina a partir de tu dieta, tu médico puede diagnosticar una afección denominada deficiencia de lisina. Puedes requerir un tratamiento adicional si evidencias cualquiera de los signos y síntomas de esta deficiencia.

Pérdida del apetito o crecimiento deficiente


Consulta a tu médico ante cualquier síntoma de deficiencia de lisina.

Si cuentas con niveles insuficientes de lisina en tu torrente sanguíneo, podrías notar que tu apetito normal disminuye de manera progresiva. Cuando no tienes hambre, tiendes a comer menos, lo cual puede resultar en una pérdida de peso no intencional. Además, el consumo pobre de nutrientes combinado con niveles bajos de lisina pueden causar demoras en el crecimiento, en particular en niños o adolescentes jóvenes. Consulta a tu médico si desarrollas una disminución del apetito o una pérdida de peso súbita, ya que estos síntomas de deficiencia de lisina también pueden ser signos de otro tipo de problemas de salud, tales como diabetes o cáncer.

Fatiga o cambios de ánimo


Las alteraciones del estado de ánimo son signos para tener en cuenta.

Los niveles bajos de lisina pueden provocar un exceso de fatiga, lo cual puede ser dificultoso para mantener la concentración o la atención durante tus actividades diarias normales. Incluso puedes experimentar cambios inusuales en el estado de ánimo, tales como irritabilidad, agitación o concentración deficiente. Los cambios relacionados con el estado de ánimo pueden afectar de manera negativa tu relación con la familia, los amigos o colegas. Contacta a un profesional de la salud si experimentas alteraciones súbitas o significativas en tu estado de ánimo, para asegurarte de recibir el tratamiento y cuidado adecuados.

Anemia


El dolor de cabeza puede ser un síntoma de anemia.

La anemia, una afección en la cual los niveles de glóbulos rojos son inusualmente bajos, puede ocurrir en el caso de una deficiencia de lisina, según advierte el University of Maryland Medical Center. Los síntomas asociados con la anemia incluyen palidez en la piel, mareos, fatiga pronunciada, dolores de cabeza y extremidades frías. Estos síntomas pueden empeorar de forma progresiva hasta que los niveles de lisina retornen a la normalidad.

Pérdida de cabello


Ante cualquier duda, consulta a tu médico.

Una deficiencia de lisina puede causar pérdida de cabello, como signo de esta afección. El cabello puede aparecer disperso sobre el cuero cabelludo, o volverse quebradizo mientras lo lavas o lo cepillas. La pérdida de cabello excesiva puede resultar incómoda para ciertas personas; de todos modos, el cabello vuelve a crecer con normalidad de manera típica, una vez que los niveles de lisina se recuperan. Consulta a tu médico si descubres síntomas molestos de pérdida de cabello.

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Escrito por rae uddin | Traducido por sofia elvira rienti