¿Por qué me siento mal cuando me bajo de una cinta para correr?

A pesar de que el corazón y la cabeza se pueden sentir bien durante una sesión en una cinta de correr, al bajarte de la cinta puedes experimentar una sensación de mareo o confusión. Si tienes estos síntomas u otros similares, una serie de condiciones podrían ser las culpables, la mayoría de las cuales no son graves. Para determinar si tus sentimientos extraños son motivo de preocupación, evalúa tus síntomas y busca atención médica profesional de ser necesaria.

Cambios en la presión arterial

Cuando haces ejercicio, tu presión arterial puede aumentar ligeramente debido a que tu corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre a través de los tejidos. Con el tiempo, esto será para tu beneficio. A medida que el músculo del corazón se vuelve más fuerte, la presión arterial disminuye, lo que puede ayudar a mantener una buena salud. Aunque es normal tener algunas pequeñas fluctuaciones en la presión arterial, una caida severa puede ser señal de una enfermedad más grave, como un problema cardiaco o endocrinas. Si has bebido un montón de agua y los síntomas continúan incluso cuando se reduce la velocidad de la cinta, busca la evaluación de un médico para asegurarte de que no tienes una causa subyacente.

Deshidratación/Falta de combustible

Si has participado en un entrenamiento particularmente intenso y sudoroso, en una cinta de correr, la falta de agua o combustible podría hacer que te sientas débil o mareado después de que te bajes. Otros síntomas incluyen fiebre, vómitos o diarrea después del ejercicio. Si padeces diabetes o hipoglucemia, esto puede ser especialmente cierto. Para ver si la falta de alimentos o de agua podría ser el culpable, bebe un vaso de agua antes, durante y después de tu rutina de ejercicios. Prueba con un refrigerio de 200 calorías por lo menos una hora antes del ejercicio (los ejemplos incluyen la mantequilla de maní en un pequeño panecillo, yogur con frutas o un pequeño tazón de cereales y leche).

Vértigo posicional

Cuando caminas en una cinta de correr, tu cuerpo percibe que estás en movimiento, pero que sin embargo no vas a ninguna parte. Esto puede ser problemático cuando bajes de la caminadora dado que el cerebro puede seguir actuando como si te estuvieras moviendo hacia adelante y sin embargo estás parado. Este cambio de posición puede provocar mareos. Tienes más probabilidades de experimentar esto si no bajas la velocidad o si caminas hasta detenerte cuando haces ejercicio.

Solución: mareos

Para corregir el mareo relacionado con la posición, disminuye gradualmente la velocidad de la cinta, pasa de correr a caminar muy lento antes de bjarte de la cinta. Esto debería ayudar al cuerpo a volver a familiarizar con tu posición. Otra solución es centrarte en algo delante de ti que esté lejos de la cinta. Mirar una revista o el monitor de la cinta puede ayudarte a experimentar el alivio de los mareos relacionados con la cinta.

Física de la cinta de correr

En la cinta, te acostumbrarás a que el suelo se mueva bajo tus pies al encontrarse con tus pasos. Esto cambia tu paso a medida que experimentas menos resistencia durante la fase de arranque. Una vez que pisas de nuevo tierra firme, el suelo queda quieto. Esto puede ser desconcertante dado que tus pies nuevamente deben acostumbrarse a caminar de nuevo, como de costumbre.

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Escrito por rachel nall | Traducido por juan ignacio ceviño