Sentirse deprimido después de hacer ejercicio

Escrito por ashley miller | Traducido por tere colín

Normalmente, el ejercicio debería elevar tu estado de ánimo y hacer que te sintieras lleno de energía y listo para enfrentar el resto del día. Estos sentimientos se producen en gran parte debido a la liberación de sustancias químicas "del bienestar" conocidas como endorfinas, que son producidas por el cuerpo al hacer ejercicio. Las endorfinas sirven para reducir tu percepción del dolor y mejorar tu estado de ánimo. Pero no te rindas si se sientes deprimido después de tu entrenamiento. En lugar de esto, examina lo que está pasando dentro de ti y observa si podrías estar siendo tu peor enemigo.

Cuánto ejercicio es bueno

En un estudio de 2012, investigadores de la Teacher's College of Columbia University examinaron los autoinformes de una muestra de 7.674 adultos encuestados recolectados durante 2007 para la 2008 U.S. Health Information National Trends Survey (Encuesta de Tendencias Nacionales en Información de Salud en los Estados Unidos) para determinar la cantidad de ejercicio semanal que es benéfico para la salud mental. Los investigadores encontraron que entre 2,5 y 7,5 horas es óptimo, ya que en los participantes que hacían ejercicio durante más de 7,5 horas a la semana se había reducido la sensación de bienestar y la salud mental era menor que en los participantes que permanecieron en el rango óptimo. Si te sientes deprimido después de tu entrenamiento, es posible que simplemente estés excediéndote.

Deshazte de expectativas poco realistas

A veces las personas se siente deprimidas cuando se ponen expectativas demasiado altas o imposibles de lograr. Tal vez tus sentimientos de depresión se derivan de una carga mental debida a expectativas poco realistas. Probablemente te hayas fijado una meta de pérdida de peso poco práctica y te sientas mal por no haber cumplido con ella. O quizás has puesto toda tu artillería, esperando que si haces ejercicio todos los días durante una hora, tu cuerpo y tu mente resistirán tus esfuerzos. Vuelve a evaluar tus objetivos para saber si te estás fijando una meta demasiado alta.

No todo es completamente negro o completamente blanco

Los patrones de pensamiento extremistas pueden ser otra de las razones por las que te sientes deprimido después de hacer ejercicio. Tal vez se sientes que no pusiste el 100% de ti durante el entrenamiento y estás mentalmente dañándote a ti mismo por nimiedades o "fracasos" percibidos. Es posible que hayas adoptado un modelo de pensar acerca de que "o todo es bueno o todo es malo". No te dañes a ti mismo y deja un margen de error. De acuerdo con una publicación conjunta de la University of New South Wales y de Black Dog Institute, un instituto de salud mental dedicado a los trastornos del estado de ánimo, las personas con pensamiento extremista o con una mentalidad de "o blanco o negro", o del "o todo o nada" tienen más probabilidades de sentirse deprimidos. Reemplaza los patrones de pensamiento negativos con conceptos más positivos, piensa que está bien no ser perfecto. Todo el mundo de vez en cuando siente que no ha hecho lo suficiente. Perdónate a ti mismo, sigue adelante y concéntrate en mejorar para tu próxima sesión de ejercicios.

Ganar en lugar de perder

Puede ser que estés poniendo una enorme cantidad de esfuerzo en tu entrenamiento y excediéndote en tu rendimiento diario. Pero al momento de pesarte, te sorprendas al descubrir que en vez de perder, en realidad has ganado una o dos libras. Cuando regresas al gimnasio, es posible que no sientas el mismo entusiasmo y energía en tu entrenamiento. Y que luego te preguntes: "¿Cuál es el problema?" y te cuestiones acerca del por qué has gastado tanto esfuerzo para lo que podría parecer poca o ninguna recompensa. Pero no te preocupes, de acuerdo con el entrenador personal William Sukala en un artículo de los Weight Watchers, ciertos factores pueden causar un aumento de peso a corto plazo después de hacer ejercicio, incluyendo cambios en la composición corporal y el peso del agua. De manera que la báscula no siempre refleja de inmediato los cambios positivos que has realizado en tu cuerpo. Sigue con tus entrenamientos y repítete mentalmente que cada vez eres más saludable, más delgado y más fuerte, ya que esto contrarresta tus sentimientos de depresión luego del entrenamiento.