Cómo sentirme mejor con una infección viral

Los virus son pequeños organismos que invaden las células del cuerpo y se multiplican, causando la enfermedad. Pueden entrar a través de una rotura en la piel, por ingestión o inhalación, o a veces a través del contacto sexual. El curso de una infección viral y el tratamiento adecuado depende del tipo de virus y la salud general de la persona. Las infecciones virales respiratorias, como la gripe y el resfriado común, generalmente pueden controlarse en casa a menos que se desarrollen complicaciones. Las infecciones virales menos comunes, como la rabia, la hepatitis y el herpes, debería controlarlas un médico que puede prescribir un tratamiento apropiado.

Infecciones virales respiratorias

Las infecciones virales respiratorias son el tipo más común de enfermedad viral. Los síntomas pueden incluir dolor de garganta, fiebre, tos, congestión nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Estos síntomas suelen resolverse de unos días a una o dos semanas, dependiendo del tipo de virus que tengas. Busca atención médica si presentas dolor en el pecho, dificultad para respirar, respiración sibilante, mareos, desmayos, confusión, vómitos persistentes, glándulas muy inflamadas o una fiebre por encima de 103 grados Farenheit (39 grados Celsius). Si tienes fiebre durante más de tres días o si los síntomas duran más de 10 días o empeoran con el tiempo, comunícaselo a tu médico.

Medidas de comodidad

El descanso puede ayudar a tu cuerpo a luchar contra una infección viral. Si es posible, quédate en casa de tu trabajo o escuela, evita el ejercicio y descansa tanto como sea posible durante uno o dos días o hasta que te sientas mejor. Bebe líquidos, como agua, té sin cafeína, caldo o sopa, para prevenir la deshidratación y aflojar el moco. Evita el alcohol y las bebidas con cafeína porque tienden a deshidratarte. Fumar puede agravar una tos o un dolor de garganta, así que evita fumar o estar cerca de otras personas que fumen. Otras medidas útiles de comodidad incluyen el uso de un vaporizador para aflojar la mucosidad, aplicar bálsamo para los labios agrietados, tomar baños calientes para aliviar los dolores musculares y aplicar paquetes calientes o toallas a tu cara y la frente para aliviar los dolores de cabeza o el de seno.

Prescripción de medicamentos

Los antibióticos no son eficaces en el tratamiento de enfermedades virales porque están diseñados para tratar las infecciones bacterianas. Algunos medicamentos antivirales están disponibles con receta médica para ciertos tipos de infecciones virales, como herpes, virus de inmunodeficiencia humana, hepatitis, rabia y varicela. Los enfermos de gripe pueden encontrar ciertos medicamentos antivirales como el oseltamivir (Tamiflu) o zanamivir (Relenza), eficaces para acortar el curso de la enfermedad. Sin embargo, el tratamiento debe iniciar el primer o segundo día de síntomas para trabajar. No hay medicamentos antivirales disponibles para tratar el resfriado común.

Medicamentos sin receta médica

Si tienes gripe o un resfriado, los medicamentos sin receta médica pueden ayudar a aliviar temporalmente los síntomas. Puedes utilizar un descongestionante si tienes una nariz congestionada, un supresor de la tos para reducir la tos o un expectorante para ayudarle a despejar la mucosidad de las vías respiratorias. Al estornudar o con una nariz con secreción, podrías probar un aerosol nasal o un antihistamínico. Las gotas de solución salina pueden aliviar el picor, los ojos llorosos y el paracetamol (Tylenol) puede reducir la fiebre y aliviar los dolores y las molestias. Al elegir los medicamentos sin receta, lee las etiquetas cuidadosamente para evitar tomar medicamentos juntos que tengan ingredientes iguales o similares.

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Escrito por marcy brinkley | Traducido por maria gloria garcia menendez