Cómo sentarse para aumentar la circulación

Las personas que pasan excesivas cantidades de tiempo sentadas son más propensas a lesiones y corren el riesgo de sufrir problemas de circulación y movilidad, según el Canadian Centre for Occupational Health and Safety, o CCOHS. Estar sentado por períodos prolongados, especialmente sin la postura correcta, fatiga los músculos y comprime los vasos sanguíneos responsables de suministrar sangre a los músculos. Si debes pasar una significativa cantidad de tiempo sentado en el trabajo o en casa, cambia las posiciones frecuentemente y utiliza una silla ergonómica.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Necesitarás

  • Una silla ajustable, ergonómica
  • Un reposa pies
  • Un cojín

Instrucciones

  1. Compra una silla con un cojín de asiento cómodo que te permita ajustar el asiento fácilmente inclinado y alto y al ángulo y altura del respaldo. El asiento deberá ser lo suficientemente largo para que ambas piernas quepan cómodamente de lado a lado sin ninguna presión en el costado de tus muslos o en la parte trasera de tus rodillas.

  2. Siéntate con tu espalda en una posición recta natural. No fuerces tu columna en una postura no natural, ya que esto en realidad la acorta e interfiere con tu circulación. Tu columna no deberá doblarse hacia el frente de tu cuerpo y no deberá haber huecos notorios entre la parte baja de tu espalda y la silla. Centra tu cabeza arriba de tu columna, en una posición relajada y ligeramente hacia adelante. Utiliza el respaldo de tu silla para tener apoyo.

  3. Coloca tu pie plano sobre el piso o sobre un reposa pie si tus piernas son muy cortas para llegar al suelo. Sentarte con tu pie colgando o escondido debajo de tu cuerpo impedirá la circulación a tus piernas y pies, ocasionando inflamación y venas varicosas. Mantén tus tobillos parejos con tus rodillas o ligeramente frente a ellas.

  4. Siéntate sobre un cojín si tu silla es demasiado baja incluso aunque ajustes su altura. Sentarte en una silla baja hace que tus piernas se doblen a un ángulo no saludable, interfiriendo con tu circulación y causando inflamación en las piernas. También pone presión innecesaria en tus muslos y órganos internos, según la CCOHS.

  5. Camina por varios minutos cada una hora. El hecho de caminar estimula a tu corazón para que bombee más rápido y fuerte y aumenta tu flujo sanguíneo hacia tus extremidades. También ayudará a minimizar la acumulación de sangre en tus piernas. Mover tus brazos y piernas mientras estás sentado también será beneficioso para tu circulación.

  6. Utiliza un apoyabrazos acolchado si debes mantener tu brazo extendido de tu cuerpo por un período de tiempo significativo y necesitas apoyo. Coloca la parte carnosa de tu brazo contra el apoyabrazo y muévelo frecuentemente para estimular el flujo de sangre.

  7. Evita cruzar tus piernas mientras estás sentado ya que al hacerlo puedes reducir el flujo sanguíneo a tus piernas y pies. La Cornell University señala que cruzar y descruzar tus piernas mientras estás sentado puede redistribuir la presión y estimular el bombeo de sangre por los tejidos de tus piernas.

Más galerías de fotos



Escrito por sandra ketcham | Traducido por aldana avale