Cómo sentarse para aumentar la circulación

Escrito por sandra ketcham | Traducido por aldana avale
Utiliza una silla ergonómica para trabajar.

Las personas que pasan excesivas cantidades de tiempo sentadas son más propensas a lesiones y corren el riesgo de sufrir problemas de circulación y movilidad, según el Canadian Centre for Occupational Health and Safety, o CCOHS. Estar sentado por períodos prolongados, especialmente sin la postura correcta, fatiga los músculos y comprime los vasos sanguíneos responsables de suministrar sangre a los músculos. Si debes pasar una significativa cantidad de tiempo sentado en el trabajo o en casa, cambia las posiciones frecuentemente y utiliza una silla ergonómica.

Compra una silla con un cojín de asiento cómodo que te permita ajustar el asiento fácilmente inclinado y alto y al ángulo y altura del respaldo. El asiento deberá ser lo suficientemente largo para que ambas piernas quepan cómodamente de lado a lado sin ninguna presión en el costado de tus muslos o en la parte trasera de tus rodillas.

Siéntate con tu espalda en una posición recta natural. No fuerces tu columna en una postura no natural, ya que esto en realidad la acorta e interfiere con tu circulación. Tu columna no deberá doblarse hacia el frente de tu cuerpo y no deberá haber huecos notorios entre la parte baja de tu espalda y la silla. Centra tu cabeza arriba de tu columna, en una posición relajada y ligeramente hacia adelante. Utiliza el respaldo de tu silla para tener apoyo.

Coloca tu pie plano sobre el piso o sobre un reposa pie si tus piernas son muy cortas para llegar al suelo. Sentarte con tu pie colgando o escondido debajo de tu cuerpo impedirá la circulación a tus piernas y pies, ocasionando inflamación y venas varicosas. Mantén tus tobillos parejos con tus rodillas o ligeramente frente a ellas.

Siéntate sobre un cojín si tu silla es demasiado baja incluso aunque ajustes su altura. Sentarte en una silla baja hace que tus piernas se doblen a un ángulo no saludable, interfiriendo con tu circulación y causando inflamación en las piernas. También pone presión innecesaria en tus muslos y órganos internos, según la CCOHS.

Camina por varios minutos cada una hora. El hecho de caminar estimula a tu corazón para que bombee más rápido y fuerte y aumenta tu flujo sanguíneo hacia tus extremidades. También ayudará a minimizar la acumulación de sangre en tus piernas. Mover tus brazos y piernas mientras estás sentado también será beneficioso para tu circulación.

Utiliza un apoyabrazos acolchado si debes mantener tu brazo extendido de tu cuerpo por un período de tiempo significativo y necesitas apoyo. Coloca la parte carnosa de tu brazo contra el apoyabrazo y muévelo frecuentemente para estimular el flujo de sangre.

Evita cruzar tus piernas mientras estás sentado ya que al hacerlo puedes reducir el flujo sanguíneo a tus piernas y pies. La Cornell University señala que cruzar y descruzar tus piernas mientras estás sentado puede redistribuir la presión y estimular el bombeo de sangre por los tejidos de tus piernas.