Sentadillas y postura de la espalda baja

Las sentadillas, un movimiento efectivo para desarrollar tu núcleo y mejorar la fuerza de tu cuerpo inferior, son un ejercicio compuesto que puede ser tan retador como gratificante. Maximizar los beneficios de las sentadillas requiere una forma correcta. La espalda baja es a menudo una fuente de tensión durante las sentadillas; una espalda demasiado arqueada puede sacar tu cuerpo de alineación, lo que puede impedir tu progreso y causar que sufras una lesión.

Espalda superior fuerte

Aunque las sentadillas fortalecen principalmente tu cuerpo inferior, la postura de tu cuerpo superior es integral para una ejecución apropiada; una vez que tu espalda superior comienza a encorvarse, tu espalda baja seguramente comenzará a arquearse para balancear. Centra tu cuerpo superior sobre tu pelvis, comprime tu estómago hacia tu columna. Mantén un pecho levemente elevado y desliza tus omóplatos hacia abajo en tu espalda. Mantén tu espalda superior recta a medida que doblas tus rodillas y bajas a la posición de sentadilla.

Baja el peso

Usar pesas que son muy pesadas para tu condición física puede causar problemas en tu espalda. Sostener mancuernas pesadas en tus manos o colocar una barra en tu espalda superior que sea demasiado pesada puede hacer difícil mantener tu espalda superior recta y en perfecta alineación. Tu núcleo y pelvis pueden ser desequilibrados, causando que tu estómago se mueva hacia adelante y que tu espalda baja se arquee. Baja tus niveles de resistencia si tu forma está sufriendo.

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Escrito por beth rifkin | Traducido por gabriel guevara