Sensibilidad al gluten y dolor artrítico

Para algunas personas, como las que sufren alergia al gluten, una dieta libre de gluten no es una moda sino una forma de vida

Se estima que 18 millones de personas en EE. UU. tienen intolerancia o sensibilidad al gluten, lo que significa que el cuerpo tarda en digerirlo y metabolizarlo.

— National Foundation for Celiac Awareness (NFCA)

Con todo el despliegue publicitario que se hace últimamente sobre las dietas libres de gluten, probablemente te estés preguntando si también deberías quitarlo de tu dieta. Para algunas personas, como las que sufren alergia al gluten, una dieta libre de gluten no es una moda sino una forma de vida. Sin embargo, muchas personas que lidian con estrés gastrointestinal, problemas de piel e incluso artritis han buscado aliviar sus síntomas a través de un plan de alimentación libre de gluten. Nota del editor: este artículo fue revisado médicamente por el Dr. George Krucik.

¿Qué es el gluten?

El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la avena, la cebada y el centeno. Se puede encontrar en productos alimenticios comunes desde pan hasta cerveza, e incluso en algunos alimentos inesperados como aderezos y la mayoría de los caramelos. El gluten ha tenido una mala reputación recientemente y a menudo se lo cataloga como el culpable de varias afecciones, aunque estas sospechas no siempre están respaldadas por evidencia científica.

Sin embargo, aproximadamente uno de cada 133 estadounidenses sufre de una alergia severa al gluten y una enfermedad autoinmune conocida como enfermedad celíaca. Según la National Foundation for Celiac Awareness (NFCA) se estima que 18 millones de personas en EE.UU. tienen intolerancia o sensibilidad al gluten, lo que significa que al cuerpo le lleva mucho tiempo digerir y metabolizar el gluten.

Otros alimentos que contienen gluten incluyen:

*Harinas e ingredientes a base de trigo como la harina blanca, la sémola, la espelta y el pan blanco

*Pastas, cuscús, pan y tortillas de harina

*Productos horneados como pasteles, pastelillos, galletas y productos de confitería

*Cereales, avena y galletas

*Salsa de carne y salsa de soja

*Marzah y harina de matzá

*Carne para almuerzo y alimentos fritos

*Caldo de sopa y cubitos

El gluten y la artritis reumatoidea

Algunos estudios sugieren un vínculo entre las alergias o sensibilidades al gluten y los síntomas de la artritis reumatoidea. Aunque se necesitan más investigaciones sobre el tema, un estudio publicado en el año 2000 en la revista The British Journal of Nutrition mostró un vínculo potencial entre la inflamación gastrointestinal común en la sensibilidad al gluten y la inflamación de articulaciones asociada con la artritis. El estudio se concentró en la artritis reumatoidea, una enfermedad autoinmune en la cual el sistema inmunológico ataca las membranas que cubren las articulaciones, dando como resultado inflamación y dolor.

Algunas personas que sufren de artritis reumatoidea descubrieron que experimentando con una eliminación de la dieta ayudaron a aliviar los síntomas dolorosos. Esta es una investigación limitada sobre la relación entre la dieta y la artritis, pero un estudio pequeño en el año 2001 de 66 personas con artritis publicado en la revista “Rheymatology” descubrió que quienes siguieron una dieta vegana, libre de gluten informaron que se sintieron mejor que los que no habían seguido la dieta. Como tanto los productos animal y el gluten fueron eliminado sen este estudio, pareciera que uno de los dos productos activan los síntomas de la artritis.

Los efectos de la manipulación dietaria y la eliminación del gluten en la artritis reumatoidea siguen siendo vagos. Muchos de estos estudios son demasiado pequeños para poder decir de forma definitiva si hay o no una relación entre el gluten y la artritis reumatoidea.

Aunque no hay garantía de que eliminando el gluten habrá como resultado un mejoramiento en los síntomas de la artritis, puede valer la pena probarlo. No se produce ningún daño si quitas este ingrediente de tu dieta si puedes obtener algún alivio. Habla con tu médico antes de comenzar una dieta restrictiva para que te pueda ayudar a personalizar un plan de alimentación que te asegure que estés consiguiendo los nutrientes que necesitas.

Sobre el autor

Sarah Robertson es una dietética registrada y consultora en nutrición. Trabaja como consultora para Karelia Health, el Stonington Institute y el New York Center for Living.

Robertson es miembro de la Academy of Nutrition and Dietetics y está involucrada con dos grupos de práctica dietética: Infectious Disease Nutrition y Dietitians in Integrative and Functional Medicine.

Foto: Jupiterimages/Photos.com/Getty Images

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Escrito por sarah robertson, rd, cdn
Traducido por aldana avale