Señales y síntomas de un cuádriceps lesionado por las embestidas

Las embestidas o estocadas (lunges) son populares para tonificar y fortalecer tus piernas, incluyendo tus cuádriceps, los músculos que se extienden desde la cadera hasta tus rodillas. Un desequilibrio en los músculos, olvidar calentar antes de hacer las embestidas (lunges), usar excesivamente los músculos de tus piernas o ejercitarlos mientras están cansados, te hace susceptible a una distensión de los cuádriceps. Reconocer las señales y los síntomas de una distensión es esencial para una recuperación rápida.

Distensión de cuádriceps de primer grado

Si estás haciendo estocadas (lunges) y experimentas un estiramiento y un desgarre mínimo de las fibras musculares, lo más probable es que seas víctima de una distensión del cuádriceps de primer grado. Puedes experimentar opresión, espasmos y sensibilidad en la parte delantera superior de tu pierna. Aunque doblar la rodilla de la pierna afectada y mover el muslo hacia adelante y atrás puede causar un ligero dolor, la molestia no siempre es lo suficientemente severa para que dejes de hacer ejercicios.

Distensión de cuádriceps de segundo grado

Una distensión de segundo grado en el músculo puede ser reconocido por un repentino dolor agudo que te hace detenerte. Las fibras musculares están parcialmente desgarradas y el dolor es más severo que el de la distensión de primer grado. El músculo está débil y es incapaz de tener mucha resistencia. Presionar en el área afectada con tu manos produce dolor, así como doblar y extender la rodilla además de mover el muslo hacia adelante y hacia atrás. Puede aparecer un bulto o una hendidura en el área del músculo lesionado y, después de uno o más días, se hace visible un moretón.

Distensión de cuádriceps de tercer grado

Si escuchas un sonido de ruptura en la parte frontal de tu muslo y experimentas un repentino dolor intenso y debilitante, los más probable es que tengas una distensión de tercer grado. Este tipo de lesión es la peor porque el músculo se encuentra totalmente desgarrado. El dolor es severo y es acompañado de inflamación inmediata del área. En un lapso de 24 horas se comienza a notar el moretón y se necesitan muletas para poder caminar. Puede ser necesaria la cirugía para reparar las fibras musculares.

Factores a considerar

Independientemente de la severidad de la distensión, el tratamiento inicial usualmente incluye el reposo, la colocación de hielo sobre el área afectada, comprimirla y elevarla. Un médico podría recomendar tomar medicamentos para aliviar el dolor, y una vez que se mitiga el dolor, puede sugerir algunos ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para restaurar la flexibilidad y la fuerza del músculo. Una distensión de primer grado puede llevar de 10 a 21 días para sanar; de uno a dos meses, en una lesión de segundo grado; y tres meses o más, en un desgarre o distensión de tercer grado.

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Escrito por kimberly caines | Traducido por maria del rocio canales