Señales de peligro de las relaciones posesivas

Las relaciones posesivas tienen diversos grados de severidad. Aunque algunas personas posesivas pueden tratar de controlar cada aspecto de la vida de su pareja, otras personas posesivas pueden sólo mostrar celos moderados. Sin importar el nivel de posesividad, tales relaciones por lo general no son saludables. Sin embargo, identificar una relación posesiva no siempre es fácil. Ésta incluso puede empezar de forma positiva. Por lo tanto, las parejas que ven señales de advertencia tal vez quieran observar de cerca la relación, incluso si las cosas parecen estar funcionando bien.

Tu pareja te falta al respeto

La falta de respeto a menudo es señal de una relación posesiva. Las personas posesivas pueden hacer comentarios negativos hacia ti o acerca de exparejas. Esto puede incluir insultos, descortesía, sarcasmo o comentarios críticos. En algunos casos, la meta de la persona posesiva es dañar tu autoestima para hacerte sentir sin valía e incapaz de encontrar otra relación. Las parejas posesivas también pueden no respetar tus elecciones profesionales o académicas.

Los celos abundan

Una persona posesiva a menudo expresa celos. Puede enojarse o molestarse cuando socializas con amigos, familia o compañeros de trabajo. Junto con esto, puede acusarte de engañarlo o ser suspicaz respecto a conductas inofensivas como mandar un correo electrónico o un mensaje de texto. En casos extremos, tu pareja posesiva puede tratar de eliminar tu contacto con amigos y familia porque está celosa del tiempo que pasas con ellos.

Estás siendo manipulado

Una pareja posesiva usa la conducta manipuladora. Por ejemplo, tu pareja puede amenazar con dejarte si no haces exactamente lo que ella quiere. En algunos casos, las personas posesivas tal vez se lastimen, amenacen con suicidarse o practiquen otras conductas de autolesión si muestras interés en amigos, familia, pasatiempos, trabajo o escuela. En otras palabras, una pareja manipuladora puede llegar incluso a asegurarse de que pases la mayor parte de tu tiempo con ella.

Estás siendo controlado

Las conductas controladoras a menudo señalan una relación posesiva. El control puede ser físico, emocional o financiero. Una pareja posesiva puede tratar de prohibir que mantengas un trabajo o administres tu propio dinero. De igual forma, puede tratar de impedirte que busques trabajo, escojas tu propia ropa, cortes tu cabello o tomes otras decisiones cotidianas básicas.

Tu pareja tiene mal temperamento

Un temperamento explosivo puede ser una señal de advertencia. Las personas posesivas pueden enojarse por incidentes aparentemente menores, por ejemplo si llegas 10 minutos tarde a casa. En casos extremos de posesividad, esta ira podría estar marcada por abuso físico como empujones, puñetazos o bofetadas, pero comúnmente también implica gritos, maldiciones y otras formas de abuso verbal.

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Escrito por anna green | Traducido por alejandro cardiel