Señales de que un bebé tiene demasiado calor

Un bebé tiene un sistema mucho más delicado que el de un adulto o incluso un niño mayor, por lo que puede llegar a tener demasiado calor muy rápidamente. Cuando el clima o la ropa está acalorando a tu bebé, quita una capa de ropa y ajusta la temperatura de la habitación. Si no se enfría en unos pocos minutos o tiene otros síntomas como diarreas, llama a tu médico de inmediato.

Llanto

Un bebé utiliza el llanto como una forma de comunicar muchas cosas. Si su nivel de calor lo está haciendo sentir incómodo, probablemente comience a llorar. Afina la lista de razones que lo esté molestando para determinar si tiene demasiado calor. Si tiene un pañal limpio, ha comido recientemente y no es hora de su siesta, intenta quitar la manta o una capa de ropa. Si no deja de llorar poco después, quiere algo más. Juega con él o camina con él por la habitación.

Temperatura

Tomar la temperatura de tu bebé es la forma más precisa de determinar si tiene fiebre. Toma su temperatura rectal si es menor de 3 meses de edad, ya que este es el método más preciso para bebés tan pequeños. Tu bebé tiene fiebre si la temperatura es mayor a 100.4 grados Fahrenheit. La fiebre puede ser una señal de un problema de salud, como una infección o una neumonía, así que llama a tu pediatra de inmediato si su temperatura es superior a 100.4 grados.

Toca la piel

Tocar la piel de tu bebé puede decirte rápidamente cómo se siente. Debes tener una idea de cómo se siente la piel de tu bebé cuando está feliz y cómodo, por lo que serás capaz de saber si está más caliente que de costumbre. Presiona tu muñeca contra la frente de tu bebé o bésalo allí. Tu piel es delicada en los labios y en las muñecas, así que sabrás si tiene más calor de lo normal. Tocar sus orejas y los dedos también te puede dar una indicación de la temperatura.

Otras señales

Las señales de problemas más graves causados ​​por el sobrecalentamiento pueden ser más difíciles de detectar. Si tu bebé tiene un golpe de calor, puede estar muy sediento o con sueño, y su piel puede sentirse húmeda y fresca. Si se acalora aún más, puede estar letárgico, con vómitos, con pulso rápido o tener la piel roja y seca. Estas señales, combinadas con una temperatura de más de 103 F apuntan a un golpe de calor, que es una condición que amenaza la vida. Un bebé con estos síntomas requiere atención médica inmediata.

Más galerías de fotos



Escrito por kathryn walsh | Traducido por lucia ayala