¿Es seguro utilizar bicarbonato de sodio en los dientes de un niño pequeño?

El bicarbonato de sodio se ha usado de forma segura como un producto del cuidado dental durante décadas. Usar bicarbonato de sodio en los dientes de un niño pequeño es seguro siempre y cuando se sigan unas sencillas consideraciones. Además, muchas asociaciones dentales han aprobado pastas dentales y productos en polvo que contienen bicarbonato de sodio para los dientes. Para los padres que quieran evitar productos para el cuidado dental con fluoruro, el bicarbonato de sodio puede ser una buena alternativa.

Cepillado seguro

Usando un cepillo de dientes de cerdas suaves, un niño pequeño puede usar una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio humedecido con agua para limpiar a fondo con cuidado la placa y las partículas de comida. Los cepillos de cerdas suaves son más efectivos para alcanzar los depósitos que se forman debajo de la línea de la encía y para reducir el desgaste del esmalte de los dientes.

¿Por qué es efectivo?

El bicarbonato de sodio es un producto efectivo para el cuidado dental porque es un abrasivo suave que ayuda a remover la placa que se pega y los depósitos de azúcar persistentes que se acumulan en los surcos de los dientes. Los dentistas también lo recomiendan comúnmente como un blanqueador natural de los dientes. La capacidad natural refrescante del bicarbonato de sodio reduce la halitosis o mal aliento.

Libre de fluoruro

Debido a que el bicarbonato de sodio puro no contiene fluoruro, algunos padres pueden preferirlo sobre productos con fluoruro que pueden ser tóxicos cuando se traga una cantidad más grande que un guisante. Muchos productos naturales para el cuidado dental para bebés y niños pequeños ya cuentan con fórmulas libres de fluoruro con bicarbonato de sodio como ingrediente principal.

Para refrescar

Los niños pequeños pueden encontrar desagradable el sabor del bicarbonato de sodio. Tu niño debe cepillarse al menos dos veces al día, así que si le desagrada el sabor del bicarbonato de sodio, prueba añadiéndole anís en polvo, hierba stevia o una gota de aceite de esencia de menta a una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio. Estos saborizantes atractivos naturalmente no favorecen las caries dentales.

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Escrito por sara clement | Traducido por laura lara