¿Es seguro nadar en un lago durante el embarazo?

La Amateur Swimming Association (ASA), el órgano principal del deporte en el Reino Unido, afirma que "La natación es una actividad segura para las mujeres embarazadas", pero también proporciona una lista de guías y recomendaciones. Todos los embarazos son diferentes, por lo que la única manera de comprobar si es seguro o apropiado que nades en un lago durante el embarazo es pedir el consejo de tu médico.

Recomendaciones

Tu estado de salud antes del embarazo y en cada etapa del mismo tendrá una influencia en los tipos de ejercicio que son los más adecuados para ti. Si eres una nadadora regular, normalmente podrás continuar con el ejercicio como antes. Esto significa que, si te ha gustado nadar en el lago antes de quedar embarazada, no hay ninguna razón por la que no debas seguir disfrutando de la actividad durante todo el embarazo, siempre y cuando no se descubran problemas en los controles prenatales que se hacen con regularidad. Sin embargo, las guías de la ASA establecen que la natación durante el embarazo no se recomienda para las mujeres con antecedentes de tres o más abortos involuntarios, membranas rotas, partos prematuros, un cuello uterino débil, embarazos múltiples, enfermedad cardíaca o pulmonar significativa.

Preocupaciones

Una de las preocupaciones principales cuando se nada en un lago es la temperatura del agua. USA Swimming dice que la temperatura ideal del agua para mujeres embarazadas es de entre 78 y 84 grados F (25 y 28 grados C) y advierte que hacer ejercicio en agua más caliente puede ser perjudicial. Tu pulso es normalmente mayor durante el embarazo, por lo que se debe tener cuidado a la hora de controlar el ritmo cardíaco y evitar hacer ejercicio a un ritmo que lleve al cuerpo a un sobrecalentamiento. Nadar en agua fría es cuestión de preferencias, y si la temperatura del lago es algo a lo cual te has acostumbrado por ser nadadora regular, no debería ser un motivo de preocupación durante el embarazo. Otros motivos de preocupación para tener en cuenta son la hipertensión arterial, la hinchazón en los tobillos, dolor abdominal inferior y las contracciones uterinas o sangrado vaginal. Si experimentas cualquier síntoma anormal después de nadar o te sientes mareada, sin aliento, o notas un latido irregular durante la natación, debes parar inmediatamente y consultar un profesional médico.

Mitos

Hay una serie de mitos y conceptos erróneos comunes sobre a la natación durante el embarazo; uno de ellos es que nadar en lago debe evitarse debido al aumento del riesgo de infección por el agua sucia. La Outdoor Swimming Society en el Reino Unido afirma que se trata de un riesgo mínimo que puede reducirse utilizando el sentido común. Se pueden obtener datos de limpieza de agua consultando con autoridades locales, pero la OSS dice: "Si el agua se ve atractiva, probablemente es limpia y está bien para ti, pero si te parece desagradable, espumosa o lechosa, tu instinto de permanecer fuera está en lo correcto". Si la limpieza del agua en el lago no causó ningún problema de salud antes, no hay ninguna razón por la que el embarazo debería aumentar los riesgos. La posibilidad de infectarse a través de cortaduras y rasguños también se puede minimizar evitando las zonas de agua en la que no puedes ver lo qué hay debajo.

Seguridad

Ten en cuenta que la forma del cuerpo seguirá cambiando durante el embarazo, por lo que entrar y salir del lago podría ser más difícil. Cuídate para asegurarte de reducir al mínimo el riesgo de resbalones o caídas identificando un punto de salida de seguridad antes de entrar al agua. Incluso en un lago que te es familiar, cada nueva etapa de tu embarazo puede cambiar tu capacidad de hacer frente a los riesgos naturales como las corrientes submarinas, así que siempre es recomendable nadar en compañía de otras personas cuando se está en aguas abiertas.

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Escrito por linda purves | Traducido por karly silva