Seguridad y peligros del aceite de coco

El aceite de coco es una sustancia que posee una variedad de aplicaciones culinarias, cosméticas y para la salud. Ya que las autoridades de la salud advierten contra el consumo de grasas trans y de grasas en general, han aumentado la controversia y la confusión en cuanto a la seguridad de incluir aceite de coco como parte de una dieta saludable. Aunque se deben tomar algunas precauciones cuando se manipula y consume el aceite de coco, por lo general éste es considerado un alimento saludable si se consume con moderación.

Limpia las salpicaduras rápidamente

El aceite de coco tiene varios usos, desde hidratante para el cabello y la piel hasta para cocinar. Es invisible sobre las superficies y muy resbaloso, por lo que las salpicaduras se deben limpiar rápidamente para evitar resbalones y caídas. No se recomienda el uso de ningún aceite en la ducha.

Etiquetado como seguro por la FDA

La FDA ubica al aceite de coco en la categoría Generally Regarded As Safe y, de acuerdo a Materials Safety Data Sheet, o MSDS para el aceite de coco, es considerado no tóxico pero potencialmente podría irritar los ojos de forma moderada cuando toma contacto con ellos. No se han informado otras preocupaciones.

Evita el aceite hidrogenado

Cuando el aceite de coco es hidrogenado se convierte en una grasa trans, que es el tipo de grasa involucrada en la cardiopatía, ya que aumenta el colesterol LDL y dificulta la capacidad de tu cuerpo de utilizar el HDL, considerado el "colesterol bueno". El aceite de coco virgen sin procesar ni refinar no es hidrogenado, por lo que es la opción más segura de consumo.

Alternativa a los pesticidas y herbicidas

El aceite de coco ha sido utilizado como base de los productos naturales para control de malezas, y el gobierno de la ciudad de Auckland, Nueva Zelanda, informó que las personas que tienen sensibilidad a los químicos, que normalmente reaccionan negativamente a los herbicidas, no fueron molestados por este herbicida orgánico. El aceite de coco también es mentado como una alternativa natural a los productos más tóxicos para eliminar los piojos de la cabeza. Sofoca a los piojos y hace más difícil que se mantengan y sostengan en el tallo del cabello. Un estudio realizado por el Dr. Gerald Coles y colegas de la Bristol University y publicado en el Times de Londres, encontró que el uso de un champú a base de aceite de coco fue efectivo contra los piojos, combinado con el peine para eliminar liendres y piojos.

Lubricante sexual

Aunque el aceite de coco puede ser usado de manera segura como lubricante sexual, los aceites no se pueden usar junto con el látex, por lo que debes escoger otro lubricante si estás usando diafragmas o condones.

Moderaciones

Un estudio del año 1986 dirigido por T. B. Seaton y colegas, publicado en el "American Journal of Clinical Nutrition", demostró que la cadena media de ácidos grasos del aceite de coco era tres veces más efectiva para incrementar el metabolismo que los ácidos grasos de cadena larga presentes en la mayoría de los alimentos que consumimos, como los aceites vegetales y la carne. Un estudio de 1982 del mismo periódico, escrito por N. Baba y colaboradores, mostró que estos ácidos grasos no solo aumentan el metabolismo sino que además ayudan a quemar la grasa acumulada. Un estudio canadiense del 2002 realizado por Marie-Pierre St-Onge y Peter J. H. Jones y publicado en el "Journal of Nutrition" mostró que las personas comen menos y se sienten más satisfechos cuando incluyen aceite de coco en sus dietas. Debido a esta investigación, las personas han señalado al aceite de coco como herramienta para perder peso. No obstante, el aceite de coco es alto en calorías, más de 100 por cucharada, y es el 92 por ciento de grasas saturadas. Keri Gans, una dietista dertificada y portavoz de la American Dietetic Association afirma que "con moderación, está bien, pero en grandes cantidades sabemos que las grasas saturadas pueden llevar a un alto colesterol y cardiopatías. La moderación es la clave".

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Escrito por paul elsass | Traducido por maria eugenia gonzalez