Cómo secar los arándanos frescos

Los arándanos son una fruta ligeramente ácida que puedes asociar con el otoño. Media taza de arándanos crudos contiene unas 20 calorías, 2 gramos de fibra dietética y el 10 por ciento de la vitamina C necesaria para el día, de acuerdo al Centro de Control y Prevención de Enfermedades. Los arándanos son un fruto versátil que puedes comer crudo, seco o usarlo en productos de panadería. Secar los arándanos es una buena fuente de preservar la fruta para consumirla poco después de que la estación ha terminado.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Arándanos
  • Agua
  • Olla
  • Azúcar o jarabe de maíz (opcional)
  • Bandeja para horno
  • Deshidratador
  • Horno (opcional)
  • Recipiente apto para el congelador

Instrucciones

  1. Selecciona los arándanos más frescos que encuentres. La extensión de la Universidad del Estado de Washington recomienda elegir los arándanos que tienen un color rojo brillante o un "rojo amarillento". Apriétalos ligeramente para asegurarte de que estén firmes y no arrugados. Un arándano blando y arrugado indica que no está fresco. Almacena los arándanos en el refrigerador hasta que estés listo para secarlos.

  2. Lava bien y suavemente los arándanos para evitar dañar la fruta. Usa una bolsa de 12 onzas (340 gramos) por 2 cuartos de galón (1,8 litros) de agua. Coloca una olla grande en la hornilla y lleva el agua a un hervor. Coloca los arándanos lavados en un tazón y vierte el agua hirviendo sobre los mismos. Coloca el tazón en un lugar seguro y déjalos en reposo. Cuando la piel se suelta, generalmente en pocos minutos, los arándanos están listos.

  3. Escurre el agua y espolvorea los arándanos con azúcar o échales un chorro de jarabe de maíz. Si no deseas arándanos dulces, omite este paso. Extiende los frutos en una sola capa sobre una placa para horno y ponlos en el congelador durante dos horas. La Universidad del Estado de Washington afirma que el proceso de congelación ayuda a que se sequen más rápido.

  4. Ajusta el deshidratador de acuerdo a las instrucciones del fabricante. Coloca los arándanos en una sola capa en la bandeja del deshidratador y espera a que se procesen. Pruébalos después de 10 horas. Debes obtener una baya masticable y seca como una pasa de uva.

  5. Usa el horno para secar los arándanos si no tienes un deshidratador, indica Deanna DeLong, autora del libro "Cómo secar alimentos". Sigue el mismo procedimiento pero coloca las bayas escurridas en un molde para horno forrado con papel para hornear. Enciende el horno a 350 grados Fahrenheit durante 10 minutos y luego apágalo. Coloca los arándanos en le horno y déjalos durante toda la noche o hasta que estén secos.

  6. Almacena los arándanos recién secos en el congelador o en el refrigerador, recomienda DeLong. Éstos retienen mejor su frescura y sus nutrientes, cuando se almacenan en el congelador alejados de la luz. Ponlos en un recipiente apto para el congelador para evitar las quemaduras por congelación. Espera a que los arándanos alcancen la temperatura ambiente antes de incorporarlos a los productos de panadería.

Consejos y advertencias

  • Usa los arándanos en una mezcla de frutos secos o como refrigerio.
  • Divide los arándanos en porciones de 1/4 de taza antes de almacenarlos.
  • Cubre las ensaladas frescas con arándanos secos.
  • Evita agregar un endulzante si estás controlando tu ingesta calórica.

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Escrito por diane lynn | Traducido por alejandra prego