Cómo sancochar el pollo para barbecue

Casi cualquier persona puede asar a la parrilla un filete o una hamburguesa decente, pero el pollo es más problemático. Muchas veces queda muy cocido y fibroso, o carbonizado en el exterior y crudo por dentro. Sancochar el pollo antes de ponerlo en la parrilla, simplifica y acelera el proceso considerablemente, reduciendo el tiempo a unos cuantos minutos para producir piezas de pollo jugosas y bien caramelizadas.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Una cacerola grande
  • Caldo de pollo o agua
  • Papel de estraza
  • Sal y pimienta
  • Adobo seco (opcional)
  • Salsa barbecue
  • Cepillo hilvanado
  • Termómetro de lectura instantánea
  • Un plato de servir

Instrucciones

  1. Coloca las piezas de pollo en una cacerola grande y vierte el suficiente caldo de pollo o agua para cubrirlas. Si utilizas agua, añade una cucharada de sal para sazonar ligeramente al pollo.

  2. Pon la olla a hervir a fuego lento de manera que el caldo o el agua apenas burbujee. Coce las piezas de pollo a fuego lento durante 5 minutos, luego retira la olla del quemador y cúbrela.

  3. Deja reposar las piezas de pollo durante 10 minutos más, luego escúrrelas bien sobre papel marrón. Condiméntalas con sal y pimienta, o con una mezcla de especias secas de tu elección.

  4. Calienta la parrilla a temperatura media-alta, aproximadamente de 375 a 400 grados Fahrenheit. Coloca las piezas de pollo sobre ella, con la piel hacia abajo, y ásalas de 3 a 5 minutos hasta que la piel esté bien marcada y comience a verse crujiente.

  5. Cepilla la parte superior de las piezas de pollo con salsa barbecue y luego voltéalas para que el lado de la piel quede hacia arriba. Mientras este lado se cocina, pincela la piel de las piezas de pollo con la salsa.

  6. Voltea las piezas de pollo después de otros 5 minutos, de manera que el lado de la piel se encuentre nuevamente hacia abajo. Cocina durante otros 2 o 3 minutos, hasta que la salsa esté bien caramelizada. Un termómetro de lectura instantánea insertado en la parte más gruesa del pollo debe leer 160 grados Fahrenheit. Coloca las piezas de pollo en un plato de servir y déjalas reposar durante 5 minutos antes de servirlas.

Consejos y advertencias

  • Las viejas recetas hablan de "hervir" el pollo, pero este es un concepto inapropiado. El pollo nunca debe hervir, ya que esto lo endurece. Con una cocción a fuego lento (entre los 180 y 190 grados Fahrenheit), las proteínas que se encuentran en los trozos de pollo no se contraen ni se aprietan.
  • El sancochado del pollo elimina una gran parte de la grasa, lo que minimiza el riesgo de llamaradas. Además, ayuda a obtener una piel crujiente a la parrilla, un beneficio secundario que muchos comensales aprecian.
  • Las pechugas y los muslos sin piel ni hueso se cocinan tan rápido que no necesitan sancochado. Utiliza esta técnica cuando las pechugas, los muslos y las piernas tengan hueso y piel.
  • Siempre cocina las piezas de pollo inmediatamente después de sancocharlas. Enfriarlas y recalentarlas después conlleva un riesgo innecesario de sufrir enfermedades transmitidas por los alimentos.

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Escrito por fred decker | Traducido por josué miraflores m