Cómo saltar más alto instantáneamente

En esta época de gratificación instantánea, los atletas buscan formas de mejorar sus habilidades de un juego al siguiente. Clavar la bola en el baloncesto, rematar en el voleibol y atrapar un ovoide en el fútbol americano, son actos realizados por atletas que pueden saltar alto. De acuerdo con Justin Smith, Especialista Certificado en Fortalecimiento y Condicionamiento por el NSCA, es posible conseguir saltar más alto instantáneamente simplemente perfeccionando la técnica de salto. Sin embargo, para conseguir avances más notables y duraderos, los atletas deben realizar un programa de entrenamiento riguroso por al menos varias semanas.

Nivel de dificultad:
Difícil

Necesitarás

  • Zapatillas deportivas con soporte o zapatillas para baloncesto

Instrucciones

  1. Párate con los pies a la altura de los hombros y las rodillas ligeramente dobladas.

  2. Transfiere tu peso a la bola de los pies conforme doblas tus rodillas en un ángulo de más o menos 45 grados. Al mismo tiempo, dobla tu cintura ligeramente al frente para llevar tus hombros sobre tus rodillas. Tus brazos deben balancearse naturalmente hacia atrás de tu cintura.

  3. Extiende tus rodillas y caderas y, al mismo tiempo, balancea con fuerza y rapidez tus brazos sobre tu cabeza.

  4. Empuja con fuerza las bolas de tus pies y mantén los dedos apuntando hacia abajo mientras te elevas.

Consejos y advertencias

  • Smith recomienda imaginar que tu cuerpo es un "látigo", conforme se mueve con fuerza y "golpea" con tus pies el suelo en un movimiento vertical hacia arriba. Mientras más rápido ocurra la secuencia de acción descrita antes, más potencia rápida generará el cuerpo.
  • Antes de intentar cualquier técnica o método de entrenamiento de salto, asegúrate de que no tienes lesiones y que tienes un nivel de moderado a avanzado de condicionamiento físico. Estos consejos no sustituyen a los de un profesional y la mecánica corporal y la respuesta al entrenamiento pueden variar entre individuos.

Más galerías de fotos



Escrito por katie schroeder-smith | Traducido por eduardo moguel