Salsas blancas saludables para el corazón

Las salsas blancas saludables para el corazón permiten a aquellos con una dieta restringida consumir las salsas cremosas que aman. Estas recetas reducen los gramos de grasa, sodio y las calorías en las recetas de las salsas blancas tradicionales, para un corazón saludable. Utilizar lácteos bajos en grasa y sin grasa, aceite de oliva y margarina saludable en lugar de la mantequilla hace estas recetas posibles.

Salsa blanca básica

Utiliza esta salsa blanca básica sobre vegetales, cacerolas y como base para sopas. Mezcla 1 cucharadita de albahaca (basil), 1/4 de taza de bouillon de caldo de pollo o de vegetales, 3/4 de taza de maicena, 2 tazas de leche en polvo baja en grasa, 2 cucharadas de hojuelas de cebolla, 1 cucharadita de tomillo (thyme) y 1/2 de cucharadita de pimienta. Bate 1/3 de taza de esta mezcla seca con 1 taza de agua y guarda el resto para la próxima vez. Caliéntala en la estufa a fuego medio hasta que las hojuelas de cebolla estén suaves. No dejes que haga ebullición.

Salsa blanca de almeja

Crea una salsa blanca de almejas saludable para el corazón para verter sobre pasta o arroz. Calienta 1 cucharada de aceite y saltea un chalote grande picado (shallot), 1/2 cucharada de mejorana (marjoram) y 1/8 de cucharadita de chile rojo triturado (red pepper). Agrega 1 taza de vino blanco, cocínalo a fuego medio para reducir el líquido y agrega 3 a 6 onzas de almejas escurridas, jugo de almeja, dos cabezas de ajo asadas y 1/4 de taza de perejil (parsley). Mientras revuelves la pasta con la salsa agrega 2 cucharadas de mantequilla y 1 cucharadita de ralladura de limón.

Salsa de vino blanco y yogur

Utiliza esta salsa blanca sobre pechugas de pollo o chuletas empanadas con tofu. Derrite 2 cucharadas de margarina sin aceite hidrogenado en una olla. Agrega 3 cucharadas de harina y revuélvela hasta que esté combinada. Vierte 1/2 taza de caldo de pollo o de vegetales hasta que el líquido esté suave, espeso y sin ningún grumo. Apaga el fuego y vierte lentamente 3/4 de taza de yogur simple sin grasa, 1/4 de taza de vino, 2 cucharaditas de ralladura de limón y una pizca de pimienta negra. Sirve la salsa en la mesa, así tus invitados utilizan una porción adecuada para su dieta.

Salsa Alfredo

Cocina una salsa Alfredo alternativa. No hiervas la salsa en ningún punto durante el proceso de cocción o su textura cremosa se destruirá. En una olla mediana, cocina 2 tazas de caldo de pollo o de vegetales sin grasa y 1 taza de leche en polvo baja en grasa o sin grasa a fuego medio, revuélvelo frecuentemente hasta que esté bien caliente. Crea una pasta con 5 cucharadas de maicena y 1 taza yogur de queso (una comida israelí llamada labneh) hasta que se convierta en una pasta suave. Bate 1/2 taza de la pasta dentro del líquido caliente. Revuelve gradualmente 1 taza de queso parmesano bajo en grasa. Agrega sal y pimienta negra para que se ajuste a tu gusto personal. Sírvela sobre pasta, brócoli hervido o una patata (potato) horneada.

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Escrito por victoria weinblatt | Traducido por alejandra rojas