Cómo hacer que el salmón tenga menos olor a pescado antes de cocinarlo

Ya sea que estés comiendo más salmón por sus saludables aceites omega-3 y por sus abundantes suministros de vitaminas A, o simplemente para ampliar tus horizontes culinarios, empieza por comprar pescado fresco para que puedas minimizar su olor a pescado. Trata el salmón adecuadamente una vez que llegues a casa y utiliza un adobo muy perfumado para enmascarar algunos de los sabores fuertes. Luego, cocina el pescado al aire libre en una parrilla, hiérvelo en agua o en el microondas para reducir al mínimo o contener los olores a pescado que surgirán durante la cocción.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Envoltorio de plástico
  • Ingredientes para el adobo
  • Fuente de cocina de vidrio
  • Limones
  • Olla
  • Vinagre
  • Bicarbonato de sodio

Instrucciones

  1. Compra el salmón más fresco que puedas para evitar un olor a pescado. El salmón fresco no tiene líquido en la parte inferior de los envases y tiene un aspecto liso, sin espacios vacíos o separación entre las fibras musculares. Si vas a comprar salmón congelado, asegúrate de que no tenga hielo visible. Descongela el salmón congelado en el refrigerador durante la noche y úsalo dentro de un día después de comprarlo. Mantén el salmón cubierto de plástico para que no gotee ni dé olor.

  2. Marina el salmón con ingredientes que tengan olores fuertes, como el ajo, el curry o el cilantro, para dominar cualquier olor a pescado. Una combinación de inspiración asiática incluye cantidades iguales de salsa de soja, aceite vegetal y vinagre de arroz, además de unas cuantas cucharaditas de ajo picado y jengibre fresco y rallado.

  3. Coloca los filetes de salmón o los filetes en una fuente para horno de vidrio y cubre ambos lados con el adobo. Cubre el plato con una envoltura de plástico, colócalo en el refrigerador y deja que el salmón repose de 30 minutos a 1 hora antes de la cocción, dando vuelta las piezas una o dos veces durante ese tiempo.

  4. Hierve un medio limón para eliminar de tu cocina cualquier olor a pescado que perdure después de preparar el salmón para cocinar. Limpia los mostradores y tus manos con agua y jugo de limón, vinagre blanco y bicarbonato de sodio.

Consejos y advertencias

  • Sin importar donde vivas, la forma más confiable de obtener salmón fresco es comprando filetes que hayan sido congelados instantáneamente a temperaturas muy bajas a las pocas horas de ser capturado. Pregunta a tu vendedor de pescado si el salmón a la venta ha sido congelado instantáneamente.
  • Sirve una sabrosa salsa picante o salsa, como una con mango o piña, en la parte superior de los salmones para reducir cualquier gusto a pescado.
  • El salmón frito produce salpicaduras y olores que se pueden evitar utilizando otro método de cocción.

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Escrito por susan lundman | Traducido por juan ignacio ceviño