¿Cómo sé cuando el salmón está malo?

Mientras que el salmón fresco es una buena fuente de proteínas y es rico en ácidos grasos omega-3, el salmón en mal estado puede hacer que te enfermes si lo comes. Antes de servir el salmón, comprueba si todavía es comestible mediante un examen a fondo. Aunque la vida útil del salmón cocido, enlatado o ahumado es más larga que la del salmón crudo, todos los tipos de salmón con el tiempo expiran.

Algo huele a pescado

Aunque pueda parecer contrario a la intuición porque el salmón es un tipo de pescado, si sigue siendo comestible no debe oler desagradable o "sospechoso". Si tu salmón huele un tanto amargo o a amoniaco, se ha echado a perder y hay que tirarlo. El salmón fresco tiene un aroma suave y huele similar al mar. El salmón cocido o enlatado también huele un tanto neutral o leve, mientras que el salmón ahumado tiene un agradable aroma ahumado. Incluso si el pescado se ve bien, si huele mal, inusual o repugnante, ha expirado y ya no es comestible.

Échale un vistazo al salmón

Inspecciona tu salmón para detectar cualquier signo de deterioro visual, tal como el moho o residuo viscoso en la parte exterior. Tu salmón debería ser de color rosado y no debe estar decolorado o seco, advierte la U.S. Food and Drug Administration. El residuo de color blanco lechoso o pegajoso en el exterior del salmón crudo, especialmente alrededor de las branquias, es un signo de deterioro, así como lo es un aspecto turbio de todo un salmón. La carne del salmón debe sentirse sólida y retomar su forma después de pulsar en ella con los dedos. Si tus manos dejan un hoyuelo o depresión en la carne, el salmón está malo.

El almacenamiento puede ayudar

Después de comprar salmón fresco, tienes que ponerlo en el refrigerador dentro de las dos horas posteriores para evitar el crecimiento de bacterias, que echan a perder rápidamente al pescado. El salmón crudo tiene una duración de hasta dos días cuando se almacena en el refrigerador a poco menos de 40 grados Fahrenheit, según el sitio web EatByDate. Los salmones cocinados, enlatados o ahumados, una vez abiertos, tienen una duración de alrededor de seis días en la nevera. Cuando se envuelve en papel de aluminio y plástico, el salmón congelado a 0 grados puede durar hasta nueve meses, como el salmón enlatado sin abrir. El salmón que se mantiene entre 40 y 140 grados desarrollará rápidamente las bacterias en cuestión de horas y se echará a perder, incluso en caso de congelarse o refrigerarse después.

Un pescado en mal estado puede resultar en enfermedad

Si bien la fecha de vencimiento de tu salmón envasado​, enlatado o ahumado es una buena guía a seguir, confía en tus sentidos para determinar si todavía es comestible, especialmente si el salmón no fue almacenado correctamente antes de que lo abrieras. El salmón estropeado puede desarrollar moho y bacterias que pueden causar enfermedades. La escombroidosis, también conocida como intoxicación por histamina, puede ocurrir en el salmón fresco que no esté congelado o refrigerado adecuadamente después de ser atrapado, lo que lleva a una acumulación de bacterias y toxinas en el pescado. Cocinar no te ayudará a matar a la toxina y puede hacer que te enfermes si consumes salmón echado a perder con la bacteria. Incluso si el salmón es comestible, debes cocinar a 145 grados para matar los microorganismos más nocivos.

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Escrito por susan paretts | Traducido por mariela rebelo