Cómo usar sales de Epsom para el dolor de pies

Escrito por lillian downey | Traducido por pau epel

La sal de Epsom es el nombre común para el sulfato de magnesio, un mineral del que muchas personas con dolores tienen deficiencias, de acuerdo a Plant Green.com. Cuando remojas tus pies en un baño de sulfato de magnesio, tu piel absorbe este mineral, aliviando el dolor, relajando los músculos y tendones, reduciendo la hinchazón y mejorando la circulación. Si eres propenso a sufrir de dolor y cansancio en los pies, no deberías usar estas sales sólo cuando sientes dolor. El University of Maryland Medical Center recomienda seguir este tratamiento regularmente para mejorar la circulación y prevenir el dolor, en vez de hacerlo sólo cuando el dolor se presente.

Nivel de dificultad:
Fácil

Instrucciones

  1. Llena un recipiente pequeño o baño de pies con agua tibia, o agrega agua tibia a tu bañera hasta que se llene a la altura de tus tobillos.

  2. Añade una taza de sales de Epsom a tu baño de pies, o dos tazas a tu bañera, según aconseja el Epsom Salt Council.

  3. Agita el agua tibia para ayudar a que las sales se disuelvan.

  4. Remoja tus pies durante 10 minutos.

  5. Repite este tratamiento entre dos y tres veces por semana, para ayudar a prevenir el dolor en los pies y mejorar la circulación.

Consejos y advertencias

  • Añade unas cuantas gotas de tu aceite esencial relajante favorito, como el de lavanda, para una experiencia más calmante con tu baño de pies.