Cómo usar sales de baño

Las sales de baño convierten una actividad necesaria en un ejercicio de autoindulgencia. Ya sea que hayas comprado sales de baño costosas o las hayas creado por tu cuenta, al usarlas en forma adecuada te ayudarán a extender tu inversión. Si bien la cantidad de sales que usas depende de tus preferencias personales y de la intensidad del aroma de las sales, siempre opta por usar menos cantidad para evitar el desperdicio. Siempre puedes agregar más cantidad más adelante.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Bolsa de estopilla con cuerda o una estopilla y una cuerda
  • Sales de baño

Instrucciones

  1. Llena una bolsa de estopilla con cuerda con varias cucharadas hasta dos tazas de sales de baño. Si no tienes ese tipo de bolsa a mano, puedes hacer una por tu cuenta vertiendo las sales en el medio de un cuadrado de 6 pulgadas (15 cm) o más grande de estopilla (el tamaño de la misma dependerá de la cantidad de sal que usarás) y luego une los cuatro extremos y ata un trozo de cuerda alrededor de los mismos para sellar las sales.

  2. Llena la tina con agua. La temperatura que usarás y la cantidad de agua depende de tus preferencias personales.

  3. Coloca la bolsa de sales de baño en el agua y agítala a su alrededor para disolver y distribuir las sales.

  4. Enjuaga la bolsa con agua fresca cuando hayas terminado de bañarte y envuélvela alrededor del grifo o de la barra de la ducha para que se seque.

Consejos y advertencias

  • Si no tienes una estopilla a mano para hacer la bolsa para las sales de baño, usa cualquier material poroso o con un tejido suelto que tengas a mano. En caso de necesidad, envuelve las sales en un paño limpio, envuelve el trapo como lo harías con la estopilla y luego haz pequeños hoyos en el trapo con un punzón o un pincho, lo suficientemente pequeños para permitir que entre el agua pero no demasiado grandes como para que se escapen las sales.

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Escrito por marie mulrooney | Traducido por alejandra prego