Rutina estricta de dieta y ejercicio para mujeres

Muchas mujeres se vuelcan a rutinas estrictas de dieta y entrenamiento para perder peso rápidamente. A veces están motivadas por un deseo de mejorar su salud, otras veces, por imágenes irreales que les inspiran delgadez. Un régimen demasiado riguroso puede ser nocivo para la salud de una mujer y evitar que logre sus metas de pérdida de peso y estado físico, de modo que es importante hallar un equilibrio, tanto en la dieta como en el ejercicio.

Dieta estricta y metabolismo

La restricción de calorías reduce el metabolismo basal y los movimientos voluntarios e involuntarios durante el día. En su libro "Good Calories, Bad Calories", Gary Taubes trata sobre este fenómeno. Aunque una restricción importante de calorías puede producir una pérdida de peso limitada inicial, él concluye que el cuerpo responde a la dieta reduciendo el gasto energético. Si alguna vez has sentido mucho frío al hacer dieta, has experimentado este efecto en carne propia. La generación de calor corporal es una de las medidas de "ahorro energético" que el cuerpo toma para reducir el gasto. Lo que es peor, cuando la ingesta calórica regresa a niveles normales, el metabolismo no se recupera de inmediato, y puede no recuperarse jamás, asegura Taubes.

Dieta estricta y estado físico

Desarrollar masa muscular magra, una meta para muchas mujeres que se involucran en una rutina de ejercicios estricta, requiere consumir más calorías que lo esperado. Si no estás comiendo lo suficiente, tu cuerpo no tendrá la materia prima para reparar y construir músculo. Esto contribuye a una falta de resultados y una mayor susceptibilidad a las lesiones. Consumir demasiadas pocas calorías también puede perjudicar tu entrenamiento cardiovascular. Los corredores lo llaman "bonking", un momento en el que te encuentras con un muro virtual y ya no puedes seguir entrenando. La restricción calórica o restricción específica de macronutrientes es una de los motivos por el cual tu cuerpo dice basta en el medio de tu entrenamiento.

Dieta estricta y estado de ánimo

Una dieta estricta produce efectos negativos también en el bienestar mental. En el famoso estudio "Minenesota Semi-Starvation", 36 hombres fueron sometidos a una dieta reducida en calorías de sólo 1,500 al día, durante 6 meses. Una ingesta de 1,500 calorías no es siquiera lo que llamaríamos "inanición" hoy día, de hecho, incluso se indican números más bajos para muchos planes de dieta de mujeres. Durante ese momento, la mayoría de los sujetos reportó graves trastornos emocionales, incluyendo depresión, histeria e hipocondría. Las dietas extremadamente bajas en carbohidratos tienen un efecto similar.

Un enfoque balanceado

Considera un enfoque más balanceado para tu dieta y tu estado físico. Determina el número de calorías necesarias para tu entrenamiento y para llevar a una pérdida gradual de peso, de una o dos libras por semana, y luego disfruta de una amplia variedad de alimentos integrales, incluyendo carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables. Restringe los alimentos procesados, en particular las harinas blancas y otros granos refinados, y todos los endulzantes, los cuales no ofrecen nada en términos de nutrición y contribuyen a la producción de insulina y el almacenamiento de grasas. Asegúrate también de permanecer bien hidratada, bebiendo de 64 a 96 onzas de agua por día. La hidratación adecuada también contribuye a una pérdida de peso saludable. Incrementa tu ejercicio de forma gradual: un 10% cada semana es un buen avance para mejorar tu estado físico. Asegúrate de tomarte días de descansos al menos una o dos veces por semana.

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Escrito por pamela ellgen | Traducido por mike tazenda