¿La rutina de enfriamiento es tan importante como la de calentamiento?

Existe un poco de debate entre los expertos en la salud y el ejercicio sobre si una rutina de enfriamiento es realmente necesaria después de una rutina de ejercicio, pero como lo indica MayoClinic.com, todo el mundo está de acuerdo en que no hace daño. Al igual que una rutina de calentamiento prepara al cuerpo para el aumento de temperatura, ritmo cardiaco y esfuerzo muscular, una rutina de enfriamiento manda señales al cuerpo que le indican que las cosas se van a poner lentas. Un proceso consistente de enfriamiento puede ayudar a regular tu flujo sanguíneo y tu respiración, preparar tus músculos para la reparación y darte la oportunidad de hidratarte y descansar.

El debate sobre el enfriamiento

El calentamiento rara vez es debatido. Existe algo de desacuerdo sobre si estirar es un componente necesario de un calentamiento, pero los expertos están de acuerdo en que calentar es importante. El elemento de enfriamiento no está tan bien establecido. Los escépticos creen que es un mito psicológico que el cuerpo necesite enfriarse después del ejercicio. Aunque la tendencia es promoverlo, algunos creen que sus efectos no están bien estudiados y son poco claros. En el 2009, un artículo en "The New York Times" señaló que la única cosa que ha sido científicamente probada del enfriamiento es que evita que la sangre se acumule en tus piernas y pies, lo que puede suceder cuando paras abruptamente de hacer ejercicio intenso. Algunos investigadores del ejercicio dicen que no hay evidencia de que pueda prevenir el dolor muscular o regular tu ritmo cardiaco.

Ritmo cardiaco

Tu ritmo cardíaco se eleva durante cualquier ejercicio cardiovascular o durante el entrenamiento de fuerza. Si paras tu rutina intensa repentinamente sin enfriarte, puedes marearte debido a la bajada en tu ritmo cardíaco y presión arterial. Esto también puede contribuir a que la sangre se acumule en tus piernas. "Men's Fitness" reporta que lo mejor es reducir tu ritmo cardíaco gradualmente, bajándola a entre 100 a 120 latidos por minuto, para que tu cuerpo no sienta el shock. Respirar lenta y profundamente mientras te enfrías regulará de forma estable tu respiración y bajará tu ritmo cardíaco.

Estiramiento

Según muchos expertos sobre el ejercicio, una buena forma de evitar el dolor muscular al día siguiente de una rutina de ejercicio, es estirar tus músculos durante el enfriamiento. Al hacer ejercicio, tus músculos son flexibles, por lo que estirarte mantendrá una circulación saludable en todo tu cuerpo y permite que tus músculos comiencen a repararse. Este enfoque en la reparación muscular es tan importante durante el enfriamiento como lo es durante tu calentamiento, cuando estás preparando a tus músculos para ejercitarse. Según MayoClinic.com, el estiramiento durante el enfriamiento también puede mejorar tus habilidades y evitar lesiones.

Hidratación

Tu cuerpo pierde muchos fluidos durante una rutina que deben ser recuperados. Darle a tu cuerpo suficiente agua ayudará a reducir el dolor muscular y la fatiga. También le dará a tu cuerpo lo que necesita para aumentar su fuerza y flexibilidad a medida que te enfrías. El agua es lo mejor para beber durante un enfriamiento. Los atletas también pueden tomar bebidas deportivas y batidos de proteína para abastecer e hidratar sus cuerpos.

Métodos de enfriamiento

Algunas rutinas tienen un mecanismo integrado para el periodo de enfriamiento. Por ejemplo, la mayoría de corredoras, bicicletas estáticas y escaladoras incorporan por lo menos de 5 a 10 minutos de un ritmo lento en su rutina programada. MayoClinic.com recomienda hacer la misma actividad que estabas haciendo para ejercitarte, simplemente a un ritmo más lento y menos intenso. Por ejemplo, si estabas nadando, tu enfriamiento puede ser una variación de brazadas a un ritmo tranquilo. Si estuviste corriendo por 30 minutos, camina por cinco minutos. Tómate un poco de tiempo para descansar y respirar.

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Escrito por cari oleskewicz | Traducido por ana maría guevara