Rutina para el cuidado de la piel grasosa

Los principales tipos de piel son: seca, normal, grasosa, sensible y una combinación de más de un tipo. Las personas con piel grasa suelen tener los poros más grandes, áreas brillantes cubiertas con sebo o aceite, y una tendencia a desarrollar manchas y brotes de acné. Sin embargo, a pesar de la creencia popular la piel grasa no es necesariamente el resultado de lo que comes --si es que importa para algo--, sino más bien de cómo son tus hormonas y genes. Si tienes la piel grasa, necesitas estar atenta a tu rutina de cuidado de la piel.

Causas de la piel grasosa

La piel grasosa se ​​produce cuando las glándulas sebáceas, situadas en la parte inferior de los tallos del pelo en la piel, producen demasiada cantidad del aceite llamado sebo. El exceso de aceite puede producirse si tus glándulas sebáceas trabajan demasiado, o si tienes un mayor número de glándulas sebáceas que la media de la población, o una combinación de ambos. Tal actividad anormal está relacionada con las hormonas conocidas como andrógenos, que regulan la producción de sebo. Otros factores que pueden influir en la cantidad de sebo que las glándulas sebáceas producen, sobre todo en las personas con piel grasa, incluyen la herencia, la pubertad y un clima más caliente o más húmedo.

Recomendaciones de limpieza

Las personas con piel grasosa no deben limpiarse la piel más de tres veces al día. La American Academy of Dermatology sugiere lavar con un limpiador libre de aceite, que también sea no comedogénico, lo que significa que no va a obstruir los poros. Los limpiadores espumantes son mejores que los limpiadores a base de cremas aceitosas o a base de jabones secantes; y los brotes de acné son una preocupación, considera también reducir la probabilidad de que aparezcan utilizando un limpiador con peróxido de benzoilo o ácido salicílico. Si tu piel no es sensible, un astringente suave que no contenga alcohol puede ayudarte a disminuir la superficie grasosa un poco más después de que termines de lavarte.

Humectación

Otra creencia popular es que las personas con piel grasa no tienen necesidad de usar crema hidratante porque su piel ya produce grasa abundante y natural. En realidad, la hidratación después de la limpieza es tan importante para la piel grasa como para cualquier otro tipo de piel, incluyendo la piel seca. Las cremas hidratantes para la piel grasa deben estar libres de aceites y ser no comedogénicos, asi como con los limpiadores, y debes ponerte un protector solar ligero para protegerte del sol.

Opciones de mantenimiento

El cuidado de la piel grasa no esta aún completa después de que te enjuagas el limpiador y te frotas la crema hidratante y el protector solar. Un paso adicional para el cuidado de la piel que ayuda a las personas con piel grasa, consiste en exfoliar hasta dos veces por semana, lo que evita que tengas brotes activos de acné. Si el acné y otras manchas son un problema recurrente para ti, evita los productos que contengan irritantes. La canela, la manteca de cacao y el aceite de coco puede ayudarte a reducir estos problemas, explica la American Academy of Dermatology. Si tienes la piel grasa y prefiere usar maquillaje, puede hacerlo, pero debes elegir cosméticos y polvos a base de agua en vez de las alternativas a base de aceites y cremas.

Advertencia

Aunque las personas con piel grasa pueden creer que limpiarse la piel con más frecuencia para quitar el exceso de grasa es mejor, eso no es cierto. La limpieza excesiva puede en realidad deshidratar a la piel y hacer que se seque. Esto hace que se produzca una respuesta contraria al estimular a las glándulas sebáceas para que produzcan mas grasas para restaurar el equilibrio de la humedad de la piel, señala el National Skin Care Institute. Para evitar que se te reseque la piel evita los productos de limpieza fuertes y agresivos, así como lavarte la cara con más frecuencia de la necesaria.

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Escrito por nathania maddox | Traducido por francisco roca