Rompehielos cristianos para niños

Las actividades para romper el hielo son comunes en cualquier reunión. En un contexto cristiano, como la Escuela Dominical, los estudios bíblicos vacacionales, o en los grupos de jóvenes, los maestros buscan con frecuencia incorporar algún tema de la clase o inculcar hábitos bíblicos y forjar el carácter de los pequeños. Las actividades cristianas para romper el hielo aligeran el ambiente con cosas divertidas que llenan de energía a los niños para interactuar entre ellos. Además, un rompehielos cristiano sirve de preparación para que las mentes y los corazones se involucren con la lección del día y les ofrece algo extra para llevarse y usarlo en su vida diaria.

Bendiciones

Los niños, al igual que los adultos, con frecuencia se concentran más en las quejas de la vida diaria y se olvidan de reconocer sus múltiples bendiciones, pequeñas y grandes. Una actividad "cuenta tus bendiciones" puede ajustar sus pequeñas mentes en cuanto a por qué deben sentirse agradecidos. La versión más sencilla es comenzar con una frase como: "Soy bendecido por..." o "Estoy agradecido por..." y caminar entre los niños; pídeles que terminen la oración. Con niños más grandes, puedes pedirles que escriban sus bendiciones y su gratitud en pedazos de papel con anticipación para ponerlos en pequeñas cajas de regalo o huevos de plástico. Esconde las cajas y los huevos antes de que los niños lleguen; pídeles que busquen estos tesoros durante la bienvenida. Reúnelos y diles que por turnos abran los paquetes para leer las bendiciones de sus compañeros.

Testimonios

Compartir una historia propia puede resultar un gran reto para algunos niños, pero si lo conviertes en un juego para romper el hielo puede ser una tarea manejable y que no sea abrumadora para los pequeños. Explica que un testimonial significa que una persona explica la verdad sobre lo que ha visto, oído o vivido en su persona. Puede ser algo tan simple como "Creo que Dios es maravilloso porque..." y después deja que cada niño termine la oración. Para ofrecer un reto mayor a los más grandes, diles que imaginen que sólo tienen un minuto para decirle a alguien sobre su experiencia con Jesús, así que tienen que resumirlo en los puntos más relevantes. Dales unos minutos para prepararse y ajusta un cronómetro para dejar que cada chico dé su testimonio.

Personajes bíblicos

Los niños que asisten a clases de educación cristiana con frecuencia han oído muchas historias sobre la biblia y saben sobre los personajes que pueden servir como trampolín de una actividad de integración. Una idea es jugar charadas con personajes de la biblia; uno de los niños actúa a un personaje mientras los demás adivinan. Después escoges a un nuevo actor, continúa hasta que el tiempo termine. Otra variación es colocar un tarjeta con el nombre de un personaje bíblico en la espalda de cada niño conforme llegan. Los chicos tienen que leer las tarjetas sin revelar la identidad. Cada niño debe hacer preguntas "si o no" para adivinar qué personaje tienen en la espalda.

Caza escrituras

Uno de los objetivos primordiales es el de hacer que los niños y los grupos de jóvenes se familiaricen con la biblia. Una forma de trabajar en ello es hacer un juego de encontrar el tesoro de las escrituras. Por ejemplo, menciona una referencia y la primera persona o grupo en encontrarla y leerla en voz alta obtiene un punto. Otra variante es decir de memoria algunos versículos y darle puntos o felicitaciones a aquellos que puedan mencionar la referencia correspondiente. Para alumnos más avanzados, di, "En Daniel 10, Daniel hace ayuno de ciertos alimentos y bebida. ¿Cúales son?" La primera persona o equipo con la respuesta correcta obtiene un punto.

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Escrito por tamara christine van hooser | Traducido por ricardo frot