Rodillo para abdominales para principiantes

Tonificar tus músculos abdominales tiene beneficios más allá de un cuerpo de playa sexy. La fuerza abdominal ayuda a prevenir el dolor de espalda baja y mejora el rendimiento deportivo. Un rodillo para abdominales es una pieza barata y fácil de usar para ejercitar la parte central del cuerpo de manera efectiva. Comienza lentamente con un rodillo para abdominales, a medida que construyes tus músculos centrales.

Rodillos abdominales

Los rodillos para abdominales son aparatos simples para ejercitar que se parecen a una rueda con un tubo pegado por el centro. Aunque puedes construir uno tú mismo, podría ser mejor comprar uno para asegurarte de que rueda sin problemas, no se mueve, y es menos probable que se rompa. Un rodillo para abdominales debe soportar todo el peso de tu cuerpo para rodar hacia adelante y hacia atrás suavemente. Sin el centro correcto, la rueda podría presionarse contra el mango, haciendo difícil o imposible que la rueda gire. Los mangos no deben dañarte las manos.

Inicio

Al utilizar por primera vez un rodillo para abdominales, inicia desde una posición de rodillas para aprender la técnica y experimentes cuánto te ejercita sobre el abdomen, la espalda y los brazos. Coloca el rodillo frente de a ti, bajo tu pecho en un lugar donde te sientas en equilibrio. Muévete hacia adelante, dejando que el rodillo ruede hacia adelante con los brazos y el torso derechos. Utiliza tus abdominales para empujarte hacia adelante y volver hacia atrás. No ruedes hacia adelante tanto que tus brazos queden completamente rectos, o puede ser muy difícil rodar de nuevo hacia atrás. Experimenta rodando con diferentes distancias para ver cuál te permite rodar adecuadamente usando los abdominales. Estira lentamente, detente, luego rueda hacia atrás. Repite esta serie 10 veces y luego toma un descanso.

Construye músculo

A medida que seas capaz de hacer esto con más facilidad, comienza a rodar más hacia adelante. Esto requiere un mayor esfuerzo muscular y ayuda a aumentar el tamaño de los músculos. Cuando seas capaz de rodar a más distancia, intenta rodar desde la posición de flexión de brazos, con las rodillas sobre el suelo y los dedos de los pie soportándote, de forma similar a la posición de flexión de brazos. La primera vez que te muevas con la posición de flexión de brazos, comienza rodando a cortas distancias hacia adelante, añadiendo distancia a medida que vayas mejorando. Mantén la espalda en línea recta, para evitar tensión en la espalda.

El siguiente nivel

Cuando seas capaz de rodar varias veces a larga distancia desde la posición de flexión de brazos, añade giros oblicuos. En lugar de rodar hacia adelante y hacia atrás, empieza a rodar hacia adelante, gira a la izquierda y termina rodando en esa dirección. Rueda hacia atrás y luego rueda hacia adelante del lado derecho. Esto trabaja los oblicuos, situados en la zona lateral del estómago. Cuando hayas construido suficiente fuerza muscular que te sea fácil hacer estos ejercicios, realízalos desde la posición de pie.

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Escrito por sam ashe-edmunds | Traducido por daniel gómez villegas