Cómo hacer que tu ritmo cardíaco vuelva a la normalidad después del ejercicio

Durante cualquier sesión de ejercicios tu ritmo cardíaco aumenta -la simple manifestación de la oferta y la demanda en la naturaleza. El cuerpo, especialmente los músculos, necesitan más sangre rica en oxígeno y el corazón bombea más rápido para abastecerlos. Al terminar tu entrenamiento, tomará tiempo para que tu corazón disminuya de nuevo a su ritmo normal. Incorpora un ritual de enfriamiento con cada entrenamiento para ayudar a que tu ritmo cardíaco vuelva a la normalidad y mitigar el dolor muscular.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Permite al menos 5 minutos, idealmente 10, al final de una sesión de ejercicio para completar un enfriamiento. El enfriamiento desplaza la sangre de los músculos de nuevo hacia las venas. Este cambio le indica al corazón que ralentice el pulso y se contraiga de manera más eficiente, a menos veces por minuto.

  2. Mide tu pulso palpando justo debajo de tu pulgar en la muñeca o en cualquiera de los lados de tu cuello, al lado de la tráquea. Cuenta tu pulso durante 10 segundos y multiplica el resultado por 6 para obtener una estimación rápida de la frecuencia cardíaca actual.

  3. Observa la intensidad y la duración de tu entrenamiento, así como tu nivel de condición física, edad y salud cardiovascular. Todos estos factores juegan un papel en el tiempo que se necesita para traer tu ritmo cardíaco a la normalidad de nuevo. Puedes alargar el período de enfriamiento para un ejercicio muy extenuante.

  4. Completa una versión modificada de tu ejercicio durante el período de enfriamiento. Por ejemplo, los corredores deben caminar a paso rápido durante 10 minutos para enfriar, mientras que los caminantes a paso ligero pueden reducir la velocidad a un agradable paseo.

  5. Estira los músculos después del período de enfriamiento de la misma manera en que entraste en calor. Los corredores pueden estirar los isquiotibiales y cuádriceps, mientras que los caminantes enérgicos pueden centrarse en las pantorrillas y los isquiotibiales. Revisa nuevamente el pulso. Si tu ritmo cardíaco no ha vuelto a la línea base puedes tratar de caminar o descansar durante 5 a 10 minutos más y luego volver a controlar tu ritmo cardíaco.

Consejos y advertencias

  • Los medicamentos recetados para el corazón o la presión arterial pueden afectar la rapidez con que sube tu frecuencia cardíaca o regresa a la normalidad después del ejercicio.
  • Un latido cardíaco que se mantiene rápido o es irregular debe ser evaluado por un profesional médico. Una frecuencia cardiaca en reposo normal no debe exceder los 100 latidos por minuto.

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Escrito por juliet wilkinson | Traducido por lucia ayala