El ritmo cardíaco en recuperación después del ejercicio

Tu ritmo cardíaco se ralentiza cuando dejas de hacer ejercicio. Tu pulso dos minutos después del ejercicio se encuentra en lo que se conoce como "ritmo cardíaco de recuperación" y este bajará a medida que mejore tu condición física. Las cifras varían debido a que la frecuencia cardíaca de cada uno es diferente (incluso entre personas similares con niveles de acondicionamiento idénticos). En algunas personas, el ritmo cardíaco se mantiene elevado después del ejercicio y los impulsos eléctricos de su corazón son irregulares. Esto a menudo es una señal de posibles problemas de salud, de acuerdo con Harvard Medical School Family Health Guide.

Tiempo de recuperación

La frecuencia cardíaca de un individuo normal vuelve al nivel de reposo una hora después del ejercicio ligero o moderado, cuatro horas después de una larga sesión de ejercicios y hasta 24 horas después de una sesión de entrenamiento muy intenso, de acuerdo con Journal of Exercise Physiology. El ritmo cardíaco de los atletas (especialmente entrenados en resistencia y aquellos entrenados en fuerza) vuelve a la normalidad más rápidamente después del ejercicio que en las personas comunes.

Recuperación lenta

Una persona sana debe sentir su pulso disminuir de 15 a 20 latidos por minuto en el primer minuto después de parar el ejercicio. Tu ritmo cardíaco de recuperación (el pulso que tienes dos minutos después de que dejas de hacer ejercicio) es una medida de tu condición física. Digamos que corres durante 30 minutos a una frecuencia cardíaca promedio de 155 latidos por minuto y la frecuencia cardíaca dos minutos después de haber acabado es de 95 latidos por minuto. A medida que mejora tu condición física, tu ritmo cardíaco se ralentizará más rápidamente después de correr 30 minutos, y tu frecuencia cardíaca de recuperación será más baja en esos dos minutos posteriores. En individuos sanos, un programa eficaz de entrenamiento y una dieta saludable también pueden disminuir significativamente la frecuencia cardiaca en reposo.

Prueba de estrés

Los médicos utilizan las pruebas de estrés o esfuerzo para examinar qué tan bien funciona un corazón durante el ejercicio. Una prueba de esfuerzo utiliza un manguito de presión sanguínea y un electrocardiograma para medir cómo afecta a la presión sanguínea, el ritmo cardíaco y la actividad eléctrica del corazón el ejercicio en una caminadora o una bicicleta estática. El examen puede revelar condiciones como la obstrucción de las arterias, lo que no se muestra cuando el ritmo cardíaco de la persona es normal. Según Journal of Exercise Physiology, un lento retorno a un ritmo normal del corazón podría significar que la persona tiene un alto riesgo de desarrollar diabetes, la obesidad abdominal, un alto nivel de colesterol y otros riesgos cardiovasculares.

Pulso anormal

En los últimos años, los médicos han comenzado a examinar lo que ocurre con el corazón de un paciente una vez que vuelve a su pulso normal después de una prueba de esfuerzo. Mientras que los ritmos cardíacos comunes durante el ejercicio no parecen ser motivo de preocupación, los pulsos anormales en los ventrículos cardíacos que ocurren solo después del ejercicio pueden indicar un mayor riesgo de muerte inminente, comenta Family Health Guide.

Estudios relacionados al fallecimiento

En un estudio, el 11% de las personas que tenían este problema murió dentro de los siguientes cinco años, mientras que solo el 5% de los que no presentaban esta característica murió. En otro estudio, aquellos cuyas frecuencias cardíacas tomaban más tiempo de lo normal para recuperarse eran cuatro veces más propensos a morir en los próximos tres años, informó Family Medical Guide.

Tratamiento

Si tu médico nota un ritmo irregular durante el período de enfriamiento de cinco a 10 minutos después de una prueba de esfuerzo, es posible tomar medidas para controlar los factores que pueden desencadenar un ataque al corazón o un derrame cerebral en el paciente, como la presión arterial alta, alto nivel de colesterol, azúcar en la sangre, obesidad y tabaquismo. Tu médico también puede ordenar una ecocardiografía para examinar más de cerca el corazón en acción.

El ejercicio ayuda

Las personas que muestran signos de problemas cardíacos futuros todavía se pueden ser aconsejadas por su médico para hacer ejercicio. De acuerdo con University of New Mexico, el ejercicio ayuda a controlar y prevenir la presión arterial alta, diabetes y otros problemas de salud; pero la mayoría de los médicos querrán hablar con el paciente que tenga posibles problemas de corazón antes de que comience o continúe un programa de ejercicios.

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Escrito por jim sloan | Traducido por maria del rocio canales