Rigidez en la articulación de tobillo y rodilla al correr

La rigidez en articulaciones es un síntoma común de inflamación y de lesiones por uso excesivo crónico como tendinitis de Aquiles y bursitis patelar. La artritis de tu tobillo y rodilla y músculos tensos pueden también causar rigidez articular durante las carreras. El tratamiento incluye descanso, hielo, antiinflamatorios no esteroideos o AINES y estiramientos. Consulta a tu médico sobre el empeoramiento o rigidez crónica de la articulación.

Respuesta inflamatoria

Las lesiones y condiciones específicas causan que tu cuerpo aumente el flujo sanguíneo en el área y libere químicos específicos, que protegen el área lesionada y comiencen el proceso de sanación. Los tres químicos principales relacionados son la histamina, leucotoxina y necrosina. Estos químicos aumentan la permeabilidad celular y provocan la vasodilatación de tus vasos sanguíneos. Esto se llama inflamación o respuesta inflamatoria. Los síntomas incluyen enrojecimiento, calor, hinchazón y rigidez articular.

Artritis y lesiones con uso excesivo

El síndrome de dolor patelofemoral, la tendonitis, bursitis y otras lesiones por uso excesivo de rodillas y tobillos generan esta respuesta inflamatoria y puede llevar a la rigidez articular. La artritis reumatoide es un ejemplo de una enfermedad autoinmune, que es cuando tu cuerpo inadvertidamente ataca tus articulaciones con la respuesta inflamatoria causando rigidez y dolor. Las lesiones previas como esguinces de tobillo o rodilla y el uso diario o desgarros llevan a la degeneración de la articulación y la osteoartritis, causando rigidez también. Además, una lesión o artritis en una articulación puede provocar que compenses durante la carrera, colocando tensión adicional en la articulación no afectada y llevando a rigidez en ambas.

Músculos tensos

La tensión muscular jala tus articulaciones y restringe el movimiento normal, haciendo que se sientan rígidas. El muslo o cuádriceps, pantorrillas y bíceps femoral son comúnmente tensados, de acuerdo con Suzanne Martin en el libro "Stretching". Los músculos tensos resultan en mala postura y mal alineación de articulaciones, incluyendo rodillas y tobillos. La rigidez crónica, postura incorrecta y desalineamiento de articulaciones al correr también aumentan tu riesgo de lesiones o inflamación. Los músculos tensos del cuádriceps, por ejemplo, pueden causar que tu centro de gravedad se vaya hacia los talones, aumentando el esfuerzo exigido entre talones y tobillos.

Tratamiento

Para reducir la inflamación, sigue el acrónimo R.I.C.E., que significa descanso, hielo, compresión y elevación. Coloca hielo varias veces al día en incrementos de 20 minutos y usa un vendaje de compresión alrededor de la rodilla, tobillo o ambos para prevenir inflamación futura y brindar soporte. Al descansar, eleva tu pie y pierna sobre tu corazón. AINEs como ibuprofeno o medicamentos prescritos para artritis pueden ayudar a aliviar síntomas. El calor y el estiramiento tensa los músculos diariamente, sosteniendo los estiramientos por 20 a 30 segundos. Conforme la rigidez cede, regresa a ejercicios como nadar, andar en bicicleta y caminar en agua. Cuándo puedas volver a correr dependerá de la severidad de tu condición o lesión. Para algunos que sufren artritis, lo mejor sería evitar correr. Tratamientos adicionales incluyen terapia física, inyecciones de cortisona y cirugía. Si vuelves a correr, progresa lentamente, usa calzado adecuado y estira antes.

Más galerías de fotos



Escrito por hannah mich | Traducido por arcelia gutiérrez