Riesgos de seguridad para niños

Cuando piensas en lo que los niños pueden meterse mientras te das la vuelta, hace que tomes conciencia de que criar a un niño no es para la gente descuidada. Sin embargo, saber lo lejos que puedes dejarlos explorar antes de intervenir, en ocasiones puede ser bastante complicado. Enseñar a los niños pequeños y de edad escolar lo mismo que a los adolescentes sobre los peligros inherentes a un mundo en constante cambio, es casi siempre un reto. La lista de riesgos de seguridad es interminable, así que la mejor opción es usar el sentido común en todo momento.

Revisa las áreas a fondo

Un niño puede meterse en problemas tan sólo mientras contestas el teléfono o envías un mensaje de texto. Los médicos con frecuencia escuchan: "Sólo le di la espalda por un segundo". Los medicamentos que se almacenan en el baño, un tramo de escaleras sin reja de seguridad, una puerta abierta, una piscina descubierta e incluso un balde con 2 pulgadas (5 cm) de agua, puede ser un peligro para los niños pequeños. La mejor manera de evitar los riesgos de seguridad, es mantener a tu hijo confinado a un área que de antemano sepas que es segura. Inspecciona el área a fondo para detectar cualquier riesgo de seguridad antes de dejar a tu hijo solo allí, aunque sea por un breve instante.

Guarda todo ¡fuera de su alcance!

Algunas precauciones básicas de seguridad son bastante obvias, pero si necesitas ayuda parar empezar, la International Association for Child Safety (Asociación Internacional para la Seguridad de los Niños) ofrece consejos sobre cómo crear una casa a "prueba de niños" o sugiere contratar a una empresa que se encargue de hacerlo. En primer lugar, no tengas armas de fuego almacenadas en un sitio de tu casa donde un niño pueda alcanzarlas. Por otro lado; tanto armas como municiones se deben guardar siempre por separado en cajas cerradas. Los medicamentos, los cuchillos u otros instrumentos cortantes, los fósforos y encendedores, los artículos de limpieza, la pintura, los solventes y los productos de uso automotriz, así como cualquier líquido que podría causar daño o incluso la muerte si se ingiere o manipula sin precaución, deben mantenerse fuera del alcance de los niños.

Reduciendo las zonas de peligro potencial

Mantén los enchufes eléctricos de pared y los de multicontactos siempre cubiertos con protectores de plástico y coloca candados de seguridad a las clavijas de los aparatos siempre que sea posible. También es importante colocar cerrojos en gabinetes y equipos como hornos, lavadoras y trituradores. No dejes de instalar una tapa a los inodoros, ya que un niño puede ahogarse en tan sólo 2 pulgadas (5 cm) de agua. Programa el termostato de tu calentador de agua a 120 grados Fahrenheit (48 grados Celsius) o menos para evitar quemaduras severas y nunca dejes solo a un niño de menos de 5 años en una tina de baño. Todas las escaleras deben tener rejas de seguridad para mantener a los niños a salvo, mientras que los muebles deben estar sujetos a la pared para evitar que se vuelquen. Los electrodomésticos pequeños deben ser utilizados y almacenados lejos de su alcance en sitios seguros. Evita los cables colgantes que sólo invitarán a acercarse a cualquier pequeño curioso de 2 años de edad o menos.

Mantente al pendiente de la seguridad

Deja las bolsas de plástico en la tienda y procura utilizar en su lugar, sólo bolsos grandes de tela. Un niño puede ahogarse al colocarse una bolsa de plástico en la cabeza. Los artículos pequeños como canicas, monedas, botones, caramelos duros y todo lo que tu hijo se pueda tragar, deben guardarse en recipientes de plástico bien cerrados. Si tienes niños mayores, instrúyelos sobre los riesgos para la seguridad que amenazan el bienestar de sus hermanos menores. Una revisión de 10 minutos cada mañana al espacio donde tu hijo juega con frecuencia, generará no sólo un poco de paz mental para ti, sino también te permitirá crear una zona segura para el niño.

Limita el acceso a zonas exteriores

A la mayoría de los niños les encanta jugar al aire libre, y cómo también la mayoría de ellos no suele tener mucha de paciencia, puede suceder que acaben tomando el asunto en sus propias y pequeñas manos. Asegúrate de que las puertas de acceso al exterior tengan picaporte o cerraduras de palanca a prueba de niños. Las ventanas deben estar equipadas con topes en forma de cuña o con protectores especiales para ventanas, mientras que los cordones de las persianas siempre deben ser cortos y estar siempre recogidos para mayor seguridad.

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Escrito por valerie liles | Traducido por pei pei