Riesgos de salud de las albercas públicas

El Model Aquatic Health Code, producido por los Centers for Disease Control o CDC, el National Swimming Pool Foundation y un grupo de fabricantes de piscinas de natación y representantes de salud pública establecieron normas para el mantenimiento de las piscinas para evitar riesgos para la salud pública. Las recomendaciones, una vez aprobadas por las agencias concernientes ​​e implementadas, mejorarán la seguridad del agua para los casi 339 millones de estadounidenses que visitan las piscinas públicas cada año.

La enfermedad del legionario

La enfermedad del legionario, también conocida como legionelosis, es causada por una bacteria. El agua y el vapor proporcionan el medio para su fácil transmisión. La enfermedad toma el nombre de la organización afectada por un brote en su convención de 1976 en Filadelfia. La enfermedad del legionario, una enfermedad pulmonar bacteriana con síntomas similares a la neumonía, está vinculada a las piscinas y a la humedad creada en las piscinas públicas cerradas, según el CDC. La transmisión se produce a través de la respiración de los vapores infectados por las bacterias, no por el contacto humano. El tratamiento de la enfermedad incluye antibióticos, aunque muchas personas infectadas se recuperan sin necesidad de tratamiento. El entorno de la piscina debe ser limpiado a fondo y con regularidad para eliminar las bacterias y el riesgo de infección.

Criptosporidiosis

El CDC reporta que la criptosporidiosis, causada por una infección por el parásito "Cryptosporidium", estuvo en niveles récord en 2010, debido a "la alta resistencia a la desinfección con cloro" y la fácil transmisión del parásito. La agencia recomienda procedimientos preventivos para piscinas públicas y pozas de vadeo para evitar brotes generalizados. La educación para la salud pública de los gerentes de la piscina, de los padres, de los profesionales del cuidado de los niños y de los departamentos de salud de la comunidad es crucial para evitar los riesgos para la salud. El programa de prevención incluye la educación de todos los socios en la transmisión, los sistemas alternativos de desinfección, como el uso de ozono y luz ultravioleta, y la aplicación de técnicas adecuadas para el lavado de manos y pies.

Influenza

Las piscinas públicas con un mantenimiento adecuado presentan poco riesgo de infección de la influenza, pero las piscinas con mantenimiento inapropiado que no cumplan con los niveles de cloro libre recomendados por los CDC de una a tres partes por millón ofrecen un ambiente húmedo para el virus de la influenza. Esta infección se produce a través del contacto personal o por el contacto con una silla de la piscina o una superficie dura también tocada por una persona infectada con el virus de la influenza, según el CDC. Trata de no tocarte la boca, los ojos o la nariz para reducir al mínimo el riesgo de la influenza mientras estés en una piscina pública.

Pie de atleta

El pie de atleta se describe como una infección por "hongos de tipo moho llamados dermatofitos" que crean un crecimiento de hongos y el crecimiento adicional de células de la piel en la capa basal, o la más exterior de la piel. Los pedazos de la piel desechada infectados con hongos caen de los pies de los nadadores creando una oportunidad para infectar a otros visitantes de la piscina. La Society of Chiropodists and Podiatrists reporta que el pie de atleta es "... altamente contagioso y puede propagarse a cualquier parte de la piel". Usar sandalias mientras caminas por la terraza de la piscina desalienta a la infección. Secar bien la piel después de nadar también desalienta el crecimiento del pie de atleta.

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Escrito por david b. ryan | Traducido por jorge de leon polanco