Riesgos en el gimnasio

Todo ejercicio tiene algunos riesgos, por eso siempre se debe consultar a un médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicios. El ambiente bullicioso de un gimnasio te expone a algunos riesgos adicionales que debes tener en cuenta. Con la atención adecuada y algunos conocimientos básicos de prevención se puede reducir o incluso eliminar la mayor parte de los riesgos asociados con el ejercicio en un gimnasio.

Infecciones

Los gérmenes se acumulan en un área con mucho tráfico de personas y los gimnasios no son la excepción. Reduce el riesgo de contraer la enfermedad de otra persona cubriendo cualquier rotura en tu piel y usando algo (una toalla, ropa o calzado) como una barrera entre la piel y las superficies del gimnasio. Esto incluye no sólo los bancos del vestuarios, sino también las bancas para hacer pesas, las máquinas de cardio, los aparatos de pesas y los pisos de todo el gimnasio. Si no estás del todo seguro acerca de qué tan bien el gimnasio desinfecta las toallas prestadas, trae tu propia toalla fresca en cada visita al gimnasio.

Área de pesas

Debido a que las mancuernas, las placas y barras en el área de pesas libres no están sujetas a un aparato, estas implican un riesgo adicional de lesionarte. Mientras que el uso de zapatos con punta cerrada ofrece cierta protección de que las pesas ligeras te caigan sobre los pies o patees un árbol de placas al pasar, no te protegerán de las pesas grandes. El mejor remedio es estar al tanto de lo que tú y otras personas a tu alrededor están haciendo. Observa si los demás están siendo descuidados con las pesas grandes.

Aparatos de cardio

La mayoría de los gimnasios exigen el uso de calzado cerrado para usar el equipo de cardio por una buena razón. Las piezas en movimiento, por lo general cerca de tus pies, representan un peligro de pellizcar o atrapar no sólo los pies, sino también las manos, la ropa y el pelo si llegaras a inclinarte o caer. La mayoría de las máquinas de cardio de los gimnasios están construidas para soportar horas de uso pesado continuo todos los días, pero alerta al equipo del gimnasio de inmediato si notas cualquier conexión floja o tambaleante en los aparatos o algún funcionamiento extraño en la parte electrónica de estos, ya que todo lo anterior puede ser un riesgo para ti y los demás.

Aparatos de pesas

Los aparatos para hacer pesas también presentan un riesgo de que las partes móviles, las cuales se pueden ubicar en cualquier parte de los pies a la cabeza, pellizquen las manos, los pies, la ropa o el pelo. Las poleas, cables y correas en un aparato de pesas también pueden estar desgastados de tanto soportar grandes cantidades de peso, por lo que siempre echa una mirada rápida a las señales evidentes de desgaste que pueden ser un problema potencial. Otras señales de advertencia de un posible peligro incluyen un armazón oxidado o flojo, o cualquier cosa que no funcione suave y silenciosamente mientras la usas.

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Escrito por marie mulrooney | Traducido por maria del rocio canales