Los riesgos de una dieta alta en grasas saturadas

En lo que se refiere la grasa, puede ser difícil navegar por los diferentes tipos, sus beneficios de la salud y los riesgos que presentan. las grasas son fuente de energía y añaden sabor a la comida. Pero algunos tipos de grasas (como las grasas saturadas) pueden ser dañinas para tu salud y están asociadas a enfermedades crónicas, como el colesterol alto y las enfermedades coronarias.

Los tres tipos


El aceite de oliva es una grasa monoinsaturada.

Las grasas se dividen en tres grupos: monoinsaturadas, poliinsaturadas y saturadas. Las grasas mono y poliinsaturadas son benéficas para tu salud y pueden ayudar a disminuir el colesterol malo. Son líquidas a temperatura ambiente e incluyen grasas como el aceite de canola y el aceite de oliva. Las grasas saturadas son sólidas a temperatura ambiente y se encuentran en productos animales, incluyendo carnes y lácteos, y en algunas fuentes vegetales, como el aceite de coco y el aceite de palma. Las grasas hidrogenadas, como la margarina, también contienen grasas saturadas.

¿Dónde está la grasa saturada?


Una hamburguesa de cinco onzas puede contener hasta 12. 5 g de grasa saturada.

Las carnes que son altas en grasas saturadas incluyen el tocino, salchicha, carne molida y costillas de cerdo. Las grasas saturadas también se pueden encontrar en quesos con alto contenido de grasa, leche entera, el lado y bocadillos empacados, como las papas fritas.

Las grasas y tu corazón


Limita las grasas saturadas al 10% de tus calorías totales.

Las dietas altas en grasas saturadas están asociadas al colesterol alto y las enfermedades coronarias. La enfermedad coronaria es causada por la aparición de placas en las paredes de las arterias. Esto hace difícil que tu sangre fluya y aumenta el riesgo de un ataque cardíaco o una embolia. Las Dietary Guidelines for Americans 2010 recomiendan que del 20 al 35% de las calorías provengan de la grasa, con menos del 10% de calorías de grasas saturadas.

Disminúyela


Revisa las etiquetas de la comida para asegurarte de que los alimentos sean bajos en grasas saturadas.

Puedes disminuir tu consumo de grasas saturadas haciendo unos simples cambios. retira la grasa de la piel de las carnes, luego hornéalas, hazlas estofado, rostízalas o prepáralas a la parrilla en lugar de freirlas. Compra carne magra, pescado y aves, pues éstos tienden a tener menos grasas saturadas. Elige leche baja en grasas así como leche y quesos descremados. Prepara alimentos sin carne o con poca carne varias veces a la semana para ayudar a disminuir el consumo total de grasa. Lee las etiquetas de los alimentos para evitar fuentes escondidas de grasas saturadas en las comidas empacadas; evita la comida con aceites hidrogenados y parcialmente hidrogenados.

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Escrito por chelsea flahive, rdn, ld | Traducido por lou merino