Riesgos de la cirugía para implantar un marcapasos en personas mayores

Si un latido anormal ha comenzado a interferir con tus actividades diarias, tu médico puede recomendarte un marcapasos. Generalmente, los marcapasos se colocan en personas con frecuencias cardíacas muy lentas, o con una afección conocida como bloqueo cardíaco. El bloqueo cardíaco se produce cuando la actividad eléctrica en la parte superior del corazón no puede viajar a las cámaras inferiores del corazón. Los niños y los adultos de cualquier edad pueden necesitar un marcapasos, pero la mayoría de las personas que experimentan esta cirugía son ancianos. Según American Heart, casi el 80%de las personas que reciben un desfibrilador o marcapasos cada año son mayores de 65 años. Aunque la implantación de un marcapasos generalmente no requiere cirugía a corazón abierto, a menudo las personas mayores corren especial riesgo de hemorragia e infección debido a afecciones médicas subyacentes.

Hemorragias

Los cables del marcapasos normalmente se insertan a través de una vena. Los cables están conectados a la batería del marcapasos, que se implanta a través de una pequeña incisión en la piel. Cada vez que los médicos realizan un procedimiento invasivo, existe el riesgo de sangrado, pero las personas de edad avanzada pueden tener un riesgo mayor si están tomando anticoagulantes para otras enfermedades. Dependiendo del tipo de diluyente que estás tomando, tu médico puede pedirte que dejes de tomarlo antes de hacer el procedimiento. También sigue habiendo riesgo de sangrado en las primeras semanas después del procedimiento. Normalmente, tu médico te aconsejará que evites levantar objetos pesados ​​y mover excesivamente el brazo del lado donde se colocó el marcapasos para ayudar a minimizar el sangrado y mantener el dispositivo en su lugar mientras te recuperas.

Infección

Antes de someterte a la colocación del marcapasos, el médico te dará antibióticos por vía intravenosa para reducir el riesgo de padecer una infección. A pesar de esto, las personas mayores tienen un mayor riesgo de contraer infecciones después de la colocación de un marcapasos, ya que son más propensos a tener enfermedades que los hacen vulnerables a las infecciones, como la diabetes y la enfermedad renal. Muchas personas mayores no tienen fiebre con una infección, lo que a veces puede hacer que el diagnóstico sea difícil. Si observas enrojecimiento, hinchazón o sensibilidad alrededor del sitio del marcapasos, puede deberse a una infección, así que hazle saber a tu médico inmediatamente.

Lesión pulmonar

Debido a que el corazón se encuentra entre los pulmones, los procedimientos relacionados con el corazón a veces pueden provocar una punción pulmonar o neumotórax. Un neumotórax hace que el aire quede atrapado entre el tejido pulmonar y el revestimiento exterior del pulmón. Cuando el neumotórax se desarrolla por un procedimiento, a menudo no causa síntomas obvios. Sin embargo, las personas mayores que tienen trastornos pulmonares subyacentes como enfisema, pueden ser más propensas a experimentar problemas para respirar. Si persisten los síntomas, el médico puede colocar una sonda pleural para liberar el aire atrapado y mejorar la respiración.

Ritmo cardiaco anormal

Aunque los marcapasos están diseñadas para regular el ritmo cardíaco, a veces pueden provocar ritmos cardíacos anormales. Un ritmo cardíaco muy rápido se llama taquicardia mediada por el marcapasos, puede causar palpitaciones y mareos. Del mismo modo, una afección conocida como síndrome de marcapasos puede hacer que las cámaras superior e inferior del corazón latan fuera de sincronía. Cualquier persona puede experimentar los ritmos anormales del corazón después de la colocación del marcapasos, pero el diagnóstico puede retrasarse en los ancianos cuando los síntomas sutiles se atribuyen a la edad avanzada. Si notas debilidad, palpitaciones o fatiga, infórmale a tu médico para que reprograme tu marcapasos si es necesario.

Más galerías de fotos



Escrito por niya jones | Traducido por mayra cabrera