Resultados finales del desglose del almidón durante la digestión

El almidón es un tipo de carbohidrato que se encuentra primariamente en los granos y raíces vegetales, como las papas. Su digestión empieza en tu boca y finaliza en tu intestino delgado. Se requieren enzimas para poder descomponer el almidón en azúcares simples. El resultado de la digestión del almidón es la glucosa, la cual es rápidamente absorbida en tu sistema circulatorio y entregada a todas las células de tu cuerpo para que puedan producir energía.

Almidón

Las plantas manufacturan el almidón como una forma de almacenamiento de glucosa. A medida que crecen las plantas, el almidón se descompone en glucosa, la cual es usada para generar energía. En los alimentos que contienen almidón tales como el arroz, maíz, frijoles, chícharos y papas, el almidón se encuentra como cadenas simples, llamadas almidón amilasa y cadenas complejas o ramificadas, llamadas almidón amilopectín. Como las plantas, la gente necesita descomponer el almidón en glucosa, con la finalidad de obtener energía de él. Tus células usan la glucosa que se genera desde el almidón y otros carbohidratos para construir moléculas de energía llamadas ATP, las cuales empoderan procesos celulares tales como el crecimiento, la división y la reparación.

Digestión del almidón

La digestión o descomposición del almidón empieza en tu boca. La enzima que empieza a cambiar los lazos químicos del almidón se llama amilasa salival o algunas veces ptialina. La alfa amilasa corta las largas cadenas de la glucosa, llamadas polisacáridos, en cadenas más pequeñas, tales como maltosa, la cual está hecha con dos moléculas de glucosa. Desde tu boca, el almidón parcialmente digerido pasa a través del estómago esencialmente sin cambio, porque la alta acidez de los jugos gástricos desactivan la amilasa salival. Un almidón parcialmente digerido entra al segmento inicial de tu intestino delgado, llamado el duodeno, el páncreas libera un tipo de amilasa ligeramente diferente llamada amilasa pancreática, la cual completa la conversión del almidón en maltosa. Entonces, células especializadas en el revestimiento del intestino delgado liberan maltasa, la cual reduce la maltosa a glucosa.

Absorción

La maltosa, un azúcar disacárido, no puede ser absorbida a través de la pared intestinal e ir al sistema circulatorio, así que el almidón no puede proporcionarle a tu cuerpo energía hasta que está completamente reducido a glucosa por la acción de la maltasa. Sin embargo, la glucosa generada por la digestión del almidón y oros carbohidratos, es absorbida a través de la membrana intestinal, únicamente por el cotransporte con sodio, el cual actúa como un electrolito junto con el potasio. Consecuentemente, una deficiencia de electrolitos por la excesiva sudoración, vómito, sangrado o diarrea impacta negativamente en la absorción de glucosa y otros nutrientes.

Almidón resistente

Algunos alimentos almidonados como los plátanos verdes, las papas sin cocinar y los frijoles crudos contienen un almidón que es químicamente resistente a la digestión de la gente. Ya que el almidón resistente no puede ser roto para producir glucosa, se considera a veces un tipo de fibra dietética, la cual proporciona algunos beneficios. De acuerdo a un estudio publicado en una edición del 2004 de la "Revista de AOAC Internacional" el almidón resistente puede ayudar a reducir el colesterol en la sangre y los triglicéridos, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir el almacenamiento de grasa. Por otro lado, comerlo mucho puede llevar a hinchazón y flatulencia.

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Escrito por andrew french | Traducido por jorge de leon polanco